La conducción autónoma, principal atención de Opel en sus próximos eléctricos

La conducción autónoma es uno de los planteamientos que más se están haciendo las marcas de coches eléctricos, y la última ha sido Opel. En este caso, la marca alemana busca instaurar y mandar a sus vehículos una nueva tecnología que ya está causando sensación y furor en otras marcas, como la de Tesla. Ahora bien, ¿cómo es y de qué trata? ¿Qué sentido tiene?

La conducción autónoma ya está con nosotros

La industria del automóvil vive una transformación radical. Junto al cambio del motor de combustión por los coches que se impulsan por motores eléctricos alimentados por baterías, está la llegada de la conducción autónoma, la misma que ya incorpora Tesla, Ford o Volkswagen, entre otras, y que busca ahora Opel. Esta tecnología (que no sistema de conducción automática), permitirá que los coches circulen completamente solos, sin conductor. De hecho, podrían hasta no tener volante.

Y es que, para catalogar un coche como apto para la conducción autónoma debe estar equipado con la tecnología suficiente como para conducir sin necesidad de control por parte de una persona y además debe permitir ese tipo de conducción de manera prolongada.

Los expertos hablan de cinco niveles en el desarrollo de coches automatizados. Hoy en día, tal y como se conoce, estamos evolucionando de la conducción semiautomática a la altamente automatizada. O lo que es lo mismo; pasaríamos del nivel 2 al nivel 3. En Alemania, los legisladores ya crearon el marco jurídico para este salto varios años atrás, en 2017.

De qué trata

De hecho, en el país teutón se permite al conductor retirar las manos del volante brevemente y desviar la atención del tráfico para abrir una botella de agua. Sin embargo, debe ser capaz de volver a tomar el control en cuestión de segundos. Y ahí está Opel, quien anda detrás del desarrollo de un sistema que puede conseguir la finalidad.

De qué trata conducción autónoma Opel

Es más; en el caso de la marca alemana, la conducción autónoma ya era un planteamiento para Opel, del que incluso lograron establecer los primeros ensayos hasta 2018. No ha sido hasta ahora cuando se han vuelto a poner manos a la obra para sacar y establecer una nueva situación con este mecanismo de conducción para sus coches, especialmente para los 100% eléctricos.

Actualmente, la firma de Rüsselsheim mantiene un esbozo de conducción autónoma en vehículos como el Opel Grandland, que equipa un sistema de nivel 2. Aquí, el coche cuenta con control de movimiento tanto longitudinal como lateral, aunque no tiene detección y respuesta ante objetos. Es donde se tendrá la capacidad de actuar de forma independiente ya que pueden realizar una o varias tareas hasta ahora realizadas por el conductor. No obstante, y como ya trabajan, el objetivo es el de nivel 3.

Opel trabaja en el nivel 3

De esta manera, un vehículo preparado para la conducción totalmente será capaz de guiarse por sí mismo, sin intervención humana y, si fuera necesario, por vías que no han sido diseñadas a tal efecto. Es lo que tiene que ver, en gran parte, con el nivel 3, donde la firma de Opel ya transmite sensaciones para sus futuros coches eléctricos.

¿Y qué supone este nivel 3 de conducción autónoma? Que el conductor podrá dejar el control del vehículo al propio coche en circunstancias muy determinadas (por ejemplo, en autopista), pero debe estar preparado en todo momento para volver a hacerse cargo de la misma, aunque el vehículo le avisará con suficiente antelación cuando esto sea necesario.

A nivel legal, ese es un punto clave, ya que el conductor no tendrá la responsabilidad, que pasará a ser del fabricante del vehículo, cuando este conduzca solo. Entre los modelos de la casa, se han mencionado que la evolución de los Mokka-e y Astra podrían incorporar este sistema. Es más; el mismo Grandland, el renovado SUV de la marca de la ‘Z’, incorpora también la tecnología ‘Stop & Go’, donde el coche reanuda la marcha de forma autónoma tras una parada si esta es corta.

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