
Secure Boot, una de las barreras de seguridad más importantes en ordenadores modernos con Windows 10 y Windows 11, lleva una década con un fallo de seguridad difícil de justificar. Investigadores de ESET han descubierto 11 bootloaders UEFI antiguos, conocidos como shims, firmados por Microsoft y que permiten saltarse UEFI Secure Boot y ejecutar código no fiable antes de que arranque el sistema operativo. Estamos ante un problema de dimensiones considerables que permitiría cargar bootkits UEFI como BlackLotus, Bootkitty o HybridPetya incluso en máquinas con Secure Boot activado.
















































