Estas baterías sin cobalto ofrecen al eléctrico hasta 600 km de autonomía

Las baterías para el coche eléctrico avanzan a cada minuto que pasa, y algunas, como estas sin cobalto de BYD, resultan del todo un clamor. Se tratan de unas unidades de almacenamiento de energía que están causando sensación porque en su compuesto han decidido prescindir del cobalto. ¿El resultado? Más energía y una autonomía extendida. Tesla ha sido la primera en aliarse para equiparlas.

Su relativa escasez, las condiciones de su extracción y su aumento de precio ha hecho que el ‘odio’ al cobalto se dispare, haciendo que muchos de los escépticos con la movilidad eléctrica encuentren en el suministro de este mineral la excusa perfecta para intentar derribar al coche eléctrico. Es por esto que hay un fabricante de baterías, BYD, que ha logrado sacar adelante las suyas dejando a un lado este material del cobalto.

Las baterías BYD del millón de kilómetros

De hecho, es esa inestabilidad en el suministro del cobalto (y también del níquel) el que está llevando a empresas como Tesla a plantearse el uso de celdas con tecnologías alternativas, por difícil que parezca. Y ahí aparecen las baterías Blade Battery de BYD, las cuales, con su novedosa tecnología, se presentan como toda una declaración de intenciones para el sector del coche eléctrico.

La gran atención de estas viene porque, como anunciaron en su presentación meses atrás, estas unidades se dan como ‘indestructibles‘. Tanto, que están hechas a prueba de incendios, siendo imposible que explotasen. El fabricante chino hizo especial hincapié en la seguridad, hasta el punto de que supimos las características relacionadas con la seguridad mucho antes que las especificaciones técnicas.

Entre estas últimas cabe mencionar que las celdas de la batería son de tipo LFP (litio-ferrofosfato), tienen una vida útil de hasta 1,2 millones de kilómetros y ocupan un 50% menos que una batería con química NCM de capacidad equivalente.

Cómo son

Actualmente, tal y como informaron medios chinos, la información es que Tesla ya está probando las baterías sin cobalto BYD en sus coches eléctricos, y que podrían ser una realidad a partir del próximo año 2022. De hecho, todo apunta a que el primer vehículo en incorporarlas sería el Modelo Y, presumiblemente el fabricado en Shanghai.

Baterías cobalto BYD como son

Como tal, estas unidades se revelaron por primera vez en marzo de 2020 y, según las propias pruebas del fabricante, es extremadamente resistente a los eventos térmicos descontrolados. Esto es que han sido probadas contra el aplastamiento, el doblado, la penetración, la sobrecarga y el calentamiento por encima de los 300 ºC.

De esta manera, ante cualquier accidente que pudieran sufrir, las probabilidades de incendio o explosión sean mínimas, por no decir inexistentes. Por su parte, y prescindiendo del cobalto, lograron que con su química LFP (litio-ferrofosfato) supieran reducir el volumen del paquete en un 50% respecto a una batería con química NCM (níquel, cobalto, manganeso). Esto hace por crear así un espacio adicional para incluir más cantidad de material activo y otros equipos auxiliares.

Mayor energía y autonomía en menos espacio

Una de las grandes características de estas baterías sin cobalto de BYD es que, en particular, también se fabricará con una configuración de empaquetamiento de celdas. Esto significa que podrían usarse, también, como un elemento estructural en la producción de vehículos eléctricos. Esto es importante por varias razones.

Una es que Tesla está enfocada en usar este tipo de configuración para reducir aún más el peso de sus automóviles, lo que naturalmente aumentará la eficiencia energética. De hecho, tanto el Model 3 como el Model Y son dos de los coches con mayor eficiencia energética que hay en la carretera.

Fruto del avance tecnológico de los últimos años, es que ese empaquetamiento de sus celdas permite contener la misma capacidad energética en la mitad de espacio que las baterías convencionales. Es cierto que con esta combinación química el tamaño es mayor para conseguir una elevada autonomía, pero a cambio mantiene ser capaz de soportar 3.000 ciclos de carga y descarga.

Esto supone dos vías muy favorables: una, como comentamos, que su vida útil llegará a superar, incluso, el millón de kilómetros. Otra, que ofrecerá hasta más de 600 km de autonomía en coches eléctricos, como se obtuvo en las pruebas con el sedán chino de Han. Además, admitirá una potencia de carga de 110 kW en corriente continua.

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