No sólo de baterías vive la moto eléctrica: qué partes la componen

Probablemente, de las partes que forman todo el sistema de una moto eléctrica, la batería sea de las más reconocidas. Sin embargo, y al igual que ocurre con una más tradicional, estos vehículos de dos ruedas también se hacen con una estructura básica que, aunque es más sencilla, sigue manteniendo piezas clave que no se ven en una común. ¿Sabes cuáles son y qué función desempeñan?

Si hablamos motocicletas, la mayoría de las personas inmediatamente lo asocian con motores, cilindraje y gasolina. Sin embargo, y gracias a los continuos avances de la tecnología, cada vez es más fácil que por el camino nos encontremos con el que es el vehículo de dos ruedas que poco a poco está viéndose en altas formas: la moto eléctrica.

El formato de la moto eléctrica, una gran alternativa

Es cierto que la mayor parte de los esfuerzos se centran en los coches electrificados. Bien sean turismos compactos, utilitarios, SUV’s, furgonetas… pero, entre todo ellos, hay vehículos como la moto eléctrica que forma una de las partes más importantes e interesantes de la movilidad.

En gran manera porque, como todo tipo de vehículo actual, se busca por dejar atrás los antiguos de combustión contaminates y poco sostenibles para dar paso a los de nueva generación. Nuevos formatos más ecológicos, de menos emisiones y más responsables con el medio ambiente de los que son una buena alternativa para todos.

Sobre todo para los que son nuestros desplazamientos urbanos diarios, esto debido a sus múltiples ventajas. Seguramente te habrás dado cuenta, ya que poco a poco vemos cómo nuestras ciudades se van inundando de motos eléctricas de empresas de motosharing, de que puede resultar una forma bastante económica de moverte, siempre y cuando hagas un uso esporádico de ellas.

Cómo es su funcionamiento

Este beneficio es, principalmente, en favor de las partes que la componen. Todas ellas son piezas que hacen porque esta consiga todo lo que se busca de ella. En este sentido, cabe mencionar algo muy reseñable y destacable. Y es que, ante la majestuosidad de lo que podemos encontrarnos en una motocicleta de gasolina urbanas (ni qué decir de las de competición), esta precisa de un equipamiento técnico mucho más sencillo y reducido.

Pero vayamos al principio. Las motos eléctricas son motocicletas que utilizan un motor eléctrico como forma de propulsión. Como tal, no producen contaminación atmosférica ni contaminación acústica. Estas lo hacen basándose en un electroimán que se encuentra montado en un eje. Es lo que se denomina comúnmente como rotor, un aspecto clave en la mecánica de las mismas. A partir de ahí entran en juego las baterías, que son las que entregan la potencia al motor.

Funcionamiento partes moto eléctrica

Es verdad que, al igual que sucede con los coches más modernos, se tiende a pesar que son algo nuevo. Y nada más lejos. De hecho, es ahí a donde nos dirigimos. A la lejanía de los años 1860, cuando apareció en el mercado la que fue entonces la primera de esta moto eléctrica, incluso con las partes que forman hoy en día.

Fue unos años más tarde cuando comenzó su comercialización en las tiendas, ya en el año 1911. En este sentido, fue Ransomes, Sims & Jefferies la encargada de vender este funcionamiento. En 1936-1938, en paralelo a los inicios de la Guerra Civil Española, los hermanos Limelette crearon Socovel, la primera marca creada con el propósito de crear y distribuir motos eléctricas.

Eso sí, no tenían nada que ver con los modelos que encontramos ahora en el mercado. La evolución llegó finalmente en el año 2007, cuando este invento eco se consolidó en su totalidad con el modelo A123 Killacycle. Esta fue una moto alimentada por una batería de ion litio y que logró alcanzar el record de 270km/h al recorrer 400 metros en 7,8 segundos. Ya mentaba el sistema del que se compone una de dos ruedas tal y como la conocemos en nuestros días.

Estructura y elementos miembro

Sobre esta línea, como mencionamos, hay que tener claro que una moto eléctrica tiene partes que no verás en una convencional, y viceversa. De hecho, en esa estructura del vehículo nos encontramos con que el motor eléctrico convierte un 90% de la energía eléctrica en mecánica, mientras que en los de gasolina lo hacen en apenas un 30%. Incluso, algunos modelos de motos eléctricas pueden recuperar energía mediante el freno motor, por lo que es un mucho más eficiente.

Estos nombres son algunos de los que forman la operatividad final. Como verás, todas funcionan bajo componentes eléctricos los cuales cumplen una determinada tarea. Es cierto que bien por profundidad mecánica o por el desarrollo que ejecutan, algunos pueden verse en mayor o menor importancia, pero el resultado nos dice que todos son piezas clave para el correcto funcionamiento y puesta en marcha.

Motor eléctrico

Por empezar por algún lado, hagámoslo por el motor eléctrico que integra este tipo motocicletas. Este componente, como tal, emplea una batería. Ellos, al igual que los de combustión interna, transforman la energía que se encuentra en reposo en movimiento, energía mecánica.

Motor partes moto eléctrica

También conocidos como rotativos, esto será toda vez que uno de sus principales componentes, el rotor, gira debido a la electricidad inducida en el estator y las bobinas, mediante campos magnéticos. Se basan en la repulsión que ejercen esos polos magnéticos, el rotor.

Es entonces cuando su eje le permite girar libremente entre los polos magnéticos norte y sur del imán permanente situado dentro de la carcasa o cuerpo del motor. Son libre de escobillas y no utilizan aceite. Junto a las baterías, se da como una de las tres partes imprescindibles de la moto eléctrica. Su potencia se expresa en kW.

Baterías

Sin motor eléctrico no hay baterías, y sin baterías no hay motor eléctrico. En eso podríamos reducir ambos elementos. Estas son la fuente de energía que aseguran el funcionamiento de las motocicletas. De su carga dependen tanto el desplazamiento del vehículo como la puesta en marcha de otros accesorios como las luces o cualquier otro componente extra.

Baterías parte moto eléctico

Como ocurre en los coches electrificados, la mayor parte de las baterías utilizadas suelen ser de litio, las cuales tienen una vida útil media de entre 1.000 y 1.500 ciclos de carga completa. Comparadas con las tradicionales, las baterías de litio son mucho más seguras y cuentan con una capacidad de almacenamiento mayor. Esto hará por alargar su duración y disminuir el tiempo de carga.

También las hay extraíbles, donde ofrecen una gran flexibilidad, ya que pueden ser cargadas con un enchufe doméstico, como si se tratara de un smartphone o cualquier otro tipo de gadget.

Inversor

Y si las baterías y el motor eléctrico componen una funcionalidad total para que finalmente la moto se mueva, hay otro elemento que cierra el círculo de los tres. Se trata del inversor, quien es el encargado de dosificar el paso de energía de la batería hacia el motor y los componentes electrónicos de la moto.

Inversor partes moto eléctrica

Estos pueden ser los intermitentes, faros o el cuadro de información, que generalmente suele ser una pantalla LCD o TFT. Otra función vital del inversor es transformar el tipo de corriente de la batería (continua) al tipo de corriente que admiten tanto el motor como los componentes (alterna).

También hace lo propio con el voltaje. Sin este papel fundamental del controlador, todo lo que se conectara a la batería no acabaría bien. Tanto, que podría hacer por quemarla.

Frenos y neumáticos

A partir de ahí entran dos aspectos que terminan por terminar la puesta en marcha de la misma. Es lo que sucede con todo el sistema de frenos, muy parecido al de las convencionales. Las más nuevas lo hacen con freno de disco en la rueda delantera y tambor en la trasera, a los cuales se le añaden frenos de disco con sistema CBS para equilibrar la fuerza de frenado.

Frenos

Los neumáticos son los mismos que se utilizan en las antiguas. Aquí suele ser necesario comprobar periódicamente su presión y estado, habitualmente cuando la rodadura sea inferior a los 1,6mm.

Chasis y carrocería

Las cuatro primeras forman lo que es el sistema propio de la moto eléctrica, quienes logran por un funcionamiento correcto de la misma. A partir de ahí vienen otros que se dan a modo de vestimenta del vehículo. Así, si la vamos componiendo de abajo a arriba, el siguiente en hacer su aparición sería el chasis.

Chasis

Este se ve como el esqueleto. Ahí, el chasis es el que fundamentalmente sostiene internamente toda la estructura. Se caracteriza por su sencillez y peso reducido, consiguiendo que este tipo de vehículo sea más sencillo de manejar que las de combustión.

Posteriormente se encuentra la carrocería, donde se encuentran todos los elementos visibles. Según el modelo y las alternativas de las diferentes marcas, es posible personalizarla para ajustarla completamente a nuestras preferencias.

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