Coronavirus y coches eléctricos: así serían las ciudades sin contaminación

El coronavirus está dejando unas estampas postapocalípticas en muchas ciudades que sólo seríamos capaces de ver en películas. Decenas de millones de españoles están confinados en casa, y el tráfico y la compra de derivados del petróleo se ha reducido hasta en un 90% en días laborales; sobre todo en el centro de las ciudades. Gracias a ello, la contaminación está por los suelos a niveles inimaginables.

Eso sería lo que pasaría si todos los coches que circulan por las ciudades fueran eléctricos. El aire limpio en las ciudades es una de las pocas consecuencias positivas que estamos teniendo estos días, donde el smog tristemente característico de ciudades como Madrid, Londres, París, Nueva Delhi o Los Ángeles ha desaparecido por completo. Este efecto se vio por primera vez en Wuhan, y ahora se ha trasladado a las ciudades más grandes del mundo.

Aunque cuando el confinamiento termine los niveles de contaminación volverán a la normalidad, en estos días hemos visto varias fotos que comparan lo que es un día normal con las despreciables boinas y la limpieza que estamos viendo estos días. Desde el espacio se han hecho también comparativas donde se ha podido ver esta gran disminución.

Estas estampas suelen ser típicas de los días que llueve, donde el agua se lleva toda la contaminación, pero ésta vuelve de nuevo a los pocos días. Ahora, son ya casi tres semanas de mejora constante del aire con unos niveles de visibilidad casi perfectos. En la web de Earther podemos ver una comparativa de todo el mundo antes y después de la contaminación. En la imagen podemos ver España en marzo de 2019 a la izquierda y hace una semana a la derecha. La contaminación sigue presente en algunas ciudades como Madrid o Barcelona con un amplio tejido industrial y mucho movimiento de transporte, pero por ejemplo ciudades como Granada o Sevilla desaparecen.

El coche eléctrico mejoraría la calidad del aire

Una de las variables que más se suelen usar para medir la contaminación por combustibles fósiles es el dióxido de nitrógeno, ya que además se puede medir fácilmente por vía satélite. Los datos actuales están siendo recopilados por científicos de todo el mundo, y permitirán conocer los efectos de las emisiones directas que realizan los humanos, donde el nivel de los coches se ha reducido y se usan otras formas de desplazamiento 100% ecológicas del tipo carsharing, pero las calderas diésel siguen operando.

Esto nos hace ver también que, si el 90% de los coches fueran eléctricos, la calidad del aire en las ciudades sería exactamente la misma que la que tenemos ahora. La producción de electricidad estaría en zonas alejadas de las ciudades, y cada vez es más el porcentaje de energía renovable que forma parte del mix energético español. Además, con energías como la nuclear como tiene Francia, se podría hacer frente sin problema a esa cantidad de coches eléctricos emitiendo hasta 20 veces menos gases de efecto invernadero. Y en el caso de ciudades como Nueva Delhi no sólo los coches, sino que las motos eléctricas jugarían también un papel clave.

Gracias a ello, España será cada vez más independiente energéticamente, donde tenemos fuentes renovables más que de sobra en nuestro país para evitar depende del petróleo, que es importado en casi su totalidad.