Google vs Bitcoin, ¿quién gasta más electricidad a nivel mundial?

El mundo de las criptomonedas ha crecido mucho en los últimos años. Este dinero electrónico es una forma de hacer inversiones financieras con el que puedes ganar mucho dinero en poco tiempo, aunque también puedes perderlo. De hecho, cualquier persona puede comprar criptomonedas y comenzar a hacer operaciones con ellas. Algunas de las más populares son el Bitcoin o Ethereum, pero hay cientos de divisas distintas. Sin embargo, la minería de criptomonedas produce un enorme consumo energético, gastando más energía que algunas ciudades.

Pero, ¿cómo es esto posible?

¿Cuánta electricidad se consume?

Los datos son claros: gastar o comerciar con Bitcoin durante un año gasta cerca de 91 teravatios/hora de electricidad al año, una cantidad superior a la electricidad que se gasta en Finlandia en el mismo periodo, un país que tiene cinco millones y medio de habitantes.

Por su parte, Google consume mucha energía y produce emisiones de CO2 a la atmósfera. Todas las búsquedas que se hacen en la plataforma hacen que se gaste un 2% de la energía que se consume en el mundo en un año. Con cada búsqueda, se emiten a la atmósfera 0,2 grados de dióxido de carbono.

Google se encarga de procesar, almacenar y descargar información, lo que supone un gran consumo energético cada año, aproximadamente unos 1.000 megavatios.

Esto demuestra las enormes cantidades de electricidad que usan las criptomonedas. Su origen proviene de un grupo de personas que querían crear una forma de pago electrónica parecida al efectivo y con la que no habría intermediarias como un banco o un tercero.

En al año 2009 con un simple ordenador se podía minar un Bitcoin, pero a día de hoy, se necesita un habitáculo lleno de máquinas especializadas que consumen mucha energía. Administrar estas divisas sin una autoridad central requiere una gran cantidad de potencia informática.

Cualquier tipo de transacción con Bitcoin debe ser validada por la red de Bitcoin. Esto se hace para que el vendedor se asegure de que el dinero que recibe es real. Es en todo este proceso cuando se consume mucha parte de la energía eléctrica.

Es por ello que cuantos más ordenadores haya en funcionamiento, más operaciones se podrán hacer con las criptomonedas. Además, estas computadoras deben ser rápidas, lo que hace que consuman más energía.

En sus primeros días de vida podías sin ningún problema minar un Bitcoin desde tu propia casa, algo que ahora mismo es ya imposible. Poco se han tenido que mejorar los sistemas de minería ya que se requería más rapidez y potencia.

La minería de criptomonedas supone un enorme consumo eléctrico

Además de los propios ordenadores, también se necesita disponer de un gran espacio y de sistemas de refrigeración para evitar que los equipos de minería se sobrecalienten.

Las operaciones con criptomonedas se han consolidado tanto que ahora solo siete grupos mineros tienen casi el 80% de toda la potencia informática en la red.

China al principio era uno de los países donde más se minaba Bitcoin, pero desde que comenzó a tomar medidas energéticas, su participación en la minería se ha reducido un 75%. Por otro lado, EE.UU ha aumentado en un 16% su participación en la minería de criptomonedas.

El hecho de usar tantos productos que usan electricidad hace que se generen a la larga desechos electrónicos. De hecho, los cálculos dicen que el Bitcoin ha generado más desechos electrónicos que muchos países.

Algunos mineros han intentado usar fuentes de energía renovables para minar criptomonedas y tener así un menor impacto en el medio ambiente, pero se antoja una misión muy complicada conseguirlo. La minería del Bitcoin está conectada con los combustibles fósiles, las redes eléctricas y las emisiones.

Por tanto, la minería de criptomonedas consume mucha más energía que Google.