Estas baterías de silicio hacen del eléctrico un rendimiento diez veces superior

sLa tecnología vuelve a hacer acto de su mejor presencia, donde las últimas investigaciones de la Universidad de San Diego nos han hecho ver la posibilidad de unir las baterías de silicio con electrolito sólido para el coche eléctrico. Este es un paso adelante poco antes visto, puesto que son dos materias muy dispares. Aun así, se ha logrado que estas aporten ciclos de carga y rendimientos diez veces superior a las convencionales de litio.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el coche electrificado en la actualidad es la mala relación que tienen, la mayoría, entre rendimiento, estabilidad y precios. Pese a que la industria está haciendo porque se note una mejoría muy clara al respecto, sobre todo frente a los últimos años, a estas unidades no siempre se les ha visto precisamente económicas.

Una clara mejoría en todos los aspectos

Y ahí, las baterías de silicio con electrolito sólido para el eléctrico apuntan a ser la solución. Hoy en día, más allá de encontrar con ellas unas funciones mucho más completas y una calidad cada vez mayor, siguen siendo el componente más caro, lo que, directamente, nos lleva a que hagan del vehículo uno mucho más elevado e inasequible para muchos.

Una salida que, gracias a las investigaciones de la Universidad de San Diego, parece tener una implicación más económica. Se tratan de la creación de unas baterías de silicio que, unidas a la composición del electrolito sólido, han conseguido porque no solo terminen siendo automóviles más baratos, que también, sino que ofrecerán un rendimiento de hasta diez veces más que las de litio actuales.

En este sentido, el propósito no es otro que hacer porque estos coches no solo sean viables ambientalmente hablando, sino que también ofrezcan la posibilidad de disfrutar de la tecnología con todo lo que eso conlleva: mejoras en las cargas, autonomías más extensas, vidas útiles más amplias…

Cómo son

Como tal, es la combinación de dos fundamentos tecnológicos: el silicio y el electrolito sólido. Esto lo que hace es convertirla en una batería de estado sólido totalmente de silicio. De esta forma, y de la mano del mineral, se ha demostrado que esta unidad es segura, tiene una larga vida útil y una alta densidad de energía, su punto estrella.

Cómo son baterías silicio estado sólido eléctrico

En su caso, los desarrolladores de San Diego dicen que esto es prometedor para una amplia gama de aplicaciones, desde lo que es el propio almacenamiento en red hasta los propios vehículos eléctricos. De esta forma el equipo ha logrado producir una celda completa que permite 500 ciclos de carga y descarga con una retención de capacidad del 80% a temperatura ambiente.

Al respecto, sus creadores consiguieron eliminar el carbono y los aglutinantes que acompañan a los ánodos de silicio y utilizaron micro-silicio, que es un material menos procesado y menos costoso que el nano-silicio que se usa con más frecuencia. Incluso, estos resultados son tan prometedores que los mismos investigadores terminaron sorprendidos debido a que no esperaban resultados tan importantes ni tan buenos como los logrados finalmente.

Al mismo tiempo, y quizá como el gran punto a favor, es que han visto que lo ofrecido por estas baterías de silicio al eléctrico da como resultado un nivel de utilidad y aprovechamiento que otros materiales son incapaces de conseguir.

Cargas más rápidas y más seguras

Como tal, estas baterías se presentan como el paso definitivo de lo que son las de estado sólido, las cuales están vistas como el futuro más provechoso y beneficioso de estas unidades. En teoría, la de estado sólido sería la panacea para el auge del coche eléctrico. Hay marcas como Toyota que hoy se niegan a fabricar un coche eléctrico porque consideran que en el estado actual de la tecnología no pueden cumplir con las necesidades de los automovilistas.

Es decir, su autonomía es muy limitada y el tiempo necesario para su recarga exageradamente largo. Para Toyota son dos escollos que hacen inviable en la actualidad un coche eléctrico. Sin embargo, un coche equipado con una batería de estado sólido se eliminan esos dos puntos débiles.

De este modo, con esta doble tecnología utilizada por los investigadores de San Diego demostraría, por fin, que se puedan aprovechar los beneficios que ofrecen las propiedades del silicio, un material de bajo coste, alta energía y ambientalmente benigno. Además, se presentan como un buen punto porque lograrían realizar cargas mucho más rápidas de lo que acostumbramos. Entre los fabricantes, LG se dispone a ser un claro candidato como fabricante.

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