Netflix : Faltan alternativas legales por culpa de los monopolios digitales, no de la piratería

Continúa debate en torno a las alternativas "legales" a las webs de enlaces (entrecomillemos porque estas páginas también son legales según la Justicia española) para acceder a contenidos culturales y de entretenimiento online. Netflix tiene claro por qué no existen, y al contrario de lo que señala la industria, afrma que la culpable no es la piratería.

La ausencia de páginas web creadas por la industria cultural para la distribución de contenidos online vuelve a estar a debate. Pocas son las plataformas que ofrecen este tipo de contenidos que hayan triunfado en el mercado, puesto que al margen de la escasa oferta, muchas de las que existen ofrecen precios poco accesibles para los consumidores o un catálogo muy reducido.

En medio de este panorama encontramos un servicio ejemplar como es Netflix. La plataforma de alquiler de vídeo que también permite el consumo de contenidos a través de streaming ha sido todo un éxito en Estados Unidos y Canadá. Recientemente inició su expansión hacia Latinoamérica y a comienzos de 2012 aterrizará en España. Según la propia industria, dentro de nuestras fronteras se enfrentará a ese supuesto monstruo al que denominan "piratería", que no dejan de ser páginas web con enlaces a contenidos alojados en servidores externos.

A este tipo de páginas se les considera un enemigo directo porque, en opinión de la industria y sus grupos de presión como la Coalición de Creadores, realizan una competencia desleal hacia las webs que llaman "legales" como podría ser en este caso Netflix. Sin embargo, la plataforma de vídeo no parece tener miedo a la hora de expandirse y tiene una opinión muy alejada de la de la industria sobre el porqué no acaba de despegar este sector en la Red.

"Cuando los clientes te dicen lo que quieren, dáselo. Piensa una forma de dárselo, porque si no ellos pensarán una forma de conseguirlo", aseguró recientemente Ted Sarandos, director de contenidos de Netflix en el MIPCOM, un encuentro que reúne a productores de contenidos para cine y televisión dentro del Festival de Cannes. Sarandos explicó que los monopolios digitales son el principal obstáculo y apostó por un cambio en el modelo de negocio de este sector.

En su misma línea se mostró Mike Lang, consejero delegado de Miramax, la conocida productora de películas. "La piratería no ha sido el mayor problema para nuestra compañía. Creo que todos los consumidores, en algún momento de su vida, ya no quieren piratear. De verdad no quieren. Puede que lo hagan los chavales del instituto, pero pasado el tiempo no les interesa, y tenemos que reaccionar ofreciéndoles un servicio legítimo y genial", admitió y propuso Lang.

Por desgracia, declaraciones tan acertadas como las de Sarandos y Lang escasean en un sector cuya adaptación al nuevo entorno de la Red avanza a un ritmo exasperante. ¿Cuándo abrirá la industria cultural sus ojos ante la realidad mostrada por una plataforma tan exitosa como Neflix?