Linux: ¿El Sistema Operativo del Futuro?

Linux: ¿El Sistema Operativo del Futuro?

Javier Sanz

Nos hacemos eco de un artículo publicado en noticias.com donde se hace una valoración sobre Linux muy interesante en la cual destacan ciertos puntos: «Si actualmente los proveedores pueden prestarnos el servicio de instalación, configuración y soporte de un Linux certificado CGL… Es posible que se convierta en un sistema operativo por defecto en el futuro.» Tambien se destaca que el crecimiento de Linux se ha realizado a costa de los otros Unix, no de Windows. Pero también Linux ha crecido precisamente donde estaba previsto que debería haber crecido Windows. A continuación os mostramos el artículo completo.

Los proveedores de sistemas operativos están realizando sus movimientos alrededor de Linux. Desde, hacia, para y con Linux, o en algunos casos, contra Linux.

Descubri la existencia de Linux en 1994 gracias a un CD que compiló la BBS Kender para PC-Actual, aunque no fue hasta 1997 cuando me lo instalé por primera vez. Fue una Caldera OpenLinux, y ya me pareció entonces que se exageraba mucho cuando se decía que Linux era difícil de instalar.

que sí tuve que reconocer era que me servía para más bien pocas cosas. Un amigo, administrador de AIX, a quien le descubrí la existencia de Linux, quedó tan impresionado por la posibilidad de tener todo un sistema Unix completo en su propio PC, que no ha vuelto a utilizar Windows. Sin embargo yo, que utilizaba del PC fundamentalmente la ofimática, era un cautivo de Windows más, por lo que acabé abandonando a mi amigo en su entusiasmo linuxero.

Han pasado los años. Linux ha madurado como Sistema Operativo, se encuentra desplegado por todos los paises del mundo, en compañías de todos los mercados y dedicado a soportar sistemas de todas las funciones posibles, desde servidores de ficheros a sistemas de misión crítica. Ha adquirido una importancia tal, que la propia Microsoft ha creado una unidad específicamente dedicada a combatirlo.

Y es que ha habido dos cuestiones extraordinariamente importantes en el desarrollo de Linux. La primera, que el crecimiento de Linux se ha realizado a costa de los otros Unix, no de Windows. Pero la segunda es que Linux ha crecido precisamente donde estaba previsto que debería haber crecido Windows. Esta es la razón por la que las compañías que venden versiones de Unix, están tambien vendiendo Linux (es un decir, Linux como tal no se puede vender) mientras que Microsoft, que también podría ofrecer una distribución Linux, no lo hace.

De todas formas, tengo curiosidad por ver el futuro de Linux en el escritorio. Dado que es tan abrumadora la mayoría existente de PCs con Windows, lo cierto es que Linux no puede sino mejorar su penetración en este segmento. Sin embargo, aunque en la actualidad podemos utilizar un PC con Linux para la mayoría de cosas que hacemos con Windows, es precisamente la abrumadora presencia de Windows la que, a la hora de elegir, hace que el sistema más elegido siga siendo Windows. Ademas, es el unico que tiene una compañía detras promocionándolo. Por tanto, lo más seguro es que dentro de 5 o 10 años, Windows continúe siendo la alternativa mayoritaria.

Otra cosa muy distinta ocurre en el segmento de los servidores de aplicación y misión crítica. Aqui Linux no «juega solo». Numerosas compañías que respaldan Linux se han organizado en el OSDL (Open Source Development Labs). Y, además de ganarse la confianza de la comunidad Linux contratando a Linus Torvalds, estan creando las especificaciones necesarias para certificar distribuciones como Desktop Grade Linux, Datacenter Grade Linux y Carrier Grade Linux, respectivamente. Esta ultima, la más exigente de las tres especificaciones en cuanto a seguridad, estabilidad, multiproceso, etc… dispone ya de productos certificados en su version 2.0, y tiene en preparación la versión 3.0.

Si, como ya está ocurriendo, son numerosos los proveedores que pueden prestarnos el servicio de instalación, configuración y soporte de un Linux certificado CGL, no será dificil que este se convierta en el sistema operativo por defecto (es decir, la commodity) en los servidores de aplicación y sistemas de misión crítica de cualquier empresa. Esto nos permitirá, quien sabe, conseguir olvidarnos del sistema operativo, y centrarnos en lo que es realmente importante, que son las aplicaciones y sus usuarios.