Facebook, la publicidad y la peligrosa práctica de compartir los gustos de los usuarios

Facebook lanza la renovada Atlas, una plataforma para anunciantes con la que poder acceder a un historial de preferencias y aficiones de los usuarios de la red social, para enfocar de manera personalizada y optimizada la publicidad de sus productos y servicios hacia los mismos.

«Los datos son el nuevo petróleo». Es una frase que comienza a ser habitual oírla en las conferencias y charlas tecnológicas y no está carente de sentido. En un sector en el que cada vez más, el individuo puede personalizar los dispositivos, productos y servicios que compra y utiliza, adaptarse de forma específica a cada persona resulta esencial. Incluso las redes sociales llevan tiempo buscando en la publicidad el gran tablón a la deriva que les ayude a mantenerse económicamente en todo lo alto.

Una de las compañías que más cambios ha realizado en este sentido es Facebook. La red social de Mark Zuckerberg lleva tiempo buscando equipararse a Google en cuanto a los ingresos por publicidad. Desde publicaciones promocionadas a espacios dedicados en las páginas de inicio de los perfiles de sus usuarios, Facebook ha tratado de maximizar el beneficio obtenido por la publicidad, anteponiendo esto en muchas ocasiones a la comodidad de los propios usuarios, que comienzan a mirar a otras alternativas menos intrusivas. Un ejemplo de estas últimas sería la red social Ello de la que os hablamos la semana pasada.

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La publicidad online, un negocio de 140.000 millones de dólares

Facebook ha dado un nuevo paso en este sentido y es que a partir de ahora, la plataforma Atlas, que fue comprada a Microsoft por una cantidad cercana a los 100 millones de dólares, ayudará a la red social a optimizar la recolecta y análisis de los datos y conductas de navegación de los usuarios de Facebook para cederlos a los anunciantes. La idea es crear un historial de gustos y preferencias con el que terceras empresas puedan tener una idea más real de qué servicios y productos nos pueden interesar. Ahora cuando hagamos clic en “Me gusta” sobre algún producto de alguna compañía, pasará a ser incluido en el listado de nuestros gustos. ¿Pero será esto realmente rentable para la red social?

Los números a priori indican que sí. Facebook quiere conseguir un trozo más grande del pastel de la publicidad en Internet, una industria que se espera que genere más de 140.000 millones de dólares este año y por el momento Google es el rey absoluto con un 32% de la publicidad online el último año. Facebook es la segunda en el ranking, con un 5,8% y este año planea crecer hasta el 7,8%. Por contra, el rechazo de los usuarios a una política de publicidad demasiado agresiva puede mermar la base de usuarios de Facebook y suponer a la larga un serio problema. Veremos si con el tiempo se demuestra si Facebook acierta tomando estas decisiones

¿Pensáis que a la larga le puede pasar factura a Facebook una actitud demasiado ambiciosa respecto a la publicidad?