¿Por qué no son de 64 bits todas las aplicaciones de Windows 10?

Los 32 bits van camino de morir. Prácticamente todas las versiones instaladas de Windows 10 son de 64 bits, y desde May 2020 Update ya no hay builds de 32 bits disponibles. Sin embargo, muchos programas todavía están disponibles sólo en versiones de 32 bits, y Microsoft acaba de migrar uno en pleno 2021.

Hablamos del cliente de OneDrive para Windows 10, que hasta ahora sólo estaba disponible en su versión para 32 bits. Esta semana, Microsoft ha lanzado la versión de 64 bits para los usuarios del programa Insider. Si las pruebas van bien, el cliente llegará a todos los usuarios de Windows 10 en su versión estable antes de que termine el mes de abril.

El cliente de 64 bits es idéntico al de 32 bits, pero con la ventaja de que la nueva versión ofrecerá un mejor rendimiento cuando se estén sincronizando archivos en OneDrive que ocupen varios gigas, así como si estamos subiendo una gran cantidad de archivos que en total sumen también un gran tamaño.

El cliente de OneDrive de 64 bits puede descargarse desde este enlace.

Dos motivos por los que todavía usamos versiones de 32 bits

Vemos que poco a poco Microsoft va migrando las aplicaciones y programas de 32 a 64 bits, lo cual tiene sentido ya que todo lo nuevo que están desarrollando es para un Windows 10 que sólo está disponible en su versión de 64 bits. Esta versión es imprescindible para cualquier ordenador que tenga más de 4 GB de RAM, ya que, si no, no se puede aprovechar el resto de memoria que se añada.

Para justificar la existencia de programas y apps de 32 bits en la actualidad hay dos explicaciones. La primera es por temas de compatibilidad, donde si desarrollas un programa de 32 bits, podrás usarlo tanto en sistemas operativos de 32 como de 64, ya que los de 64 son retrocompatibles. La segunda es que no hay incentivos para desarrollar una versión de 64 bits de un programa si éste consume pocos recursos.

Un caso claro lo encontramos con los juegos, donde, cuando éstos empezaron a demandar más de 4 GB de RAM, tuvieron que pasar obligatoriamente a instrucciones y ejecutables de 64 bits. Sin embargo, Steam sigue siendo de 32 bits ya que apenas consume unos pocos cientos de MB de RAM, lo cual simplifica también su desarrollo y la cantidad de librerías necesarias.

Microsoft, a pesar de estar cerca de cumplir un año sin tener que lanzar versiones de 32 bits, sigue utilizando muchos programas y apps que son exclusivos de esta arquitectura, de manera que todavía tendrá que pasar un tiempo hasta que nos podamos deshacer de ellas.

Fuente > OnMSFT

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