Quieren prohibir cambios de operador mientras dure el estado de alarma

El estado de alarma tiene un alcance que estamos conociendo con el paso de las horas y de los días. El anuncio realizado por el gobierno con limitaciones de movilidad de los ciudadanos recoge también la facultad de los ministros designados para publicar nuevas normas o alterar ciertos aspectos del funcionamiento del país. Ayer mismo se decidió el cierre de las fronteras terrestres y hoy conocemos que ahora quieren prohibir cambios de operador mientras dure el estado de alarma y suspender la portabilidad de fijo y móvil.

Los efectos del estado de alarma todavía son imprevisibles. El gobierno anunciará medidas económicas a lo largo del día de hoy, pero esos no serán los únicos cambios que llegarán con el devenir de los acontecimientos. Además de intentar evitar la propagación del coronavirus, los gobiernos quieren intentar que no se destruya la economía. En el terreno de las telecomunicaciones, los operadores están realizando una serie de recomendaciones para evitar la saturación de las redes. De hecho, el último fin de semana constatamos que la velocidad de Internet ha caído un 10% en España.

Operadores centrados en mantenimiento y calidad de la redes

Asegurar el correcto funcionamiento de las redes de telecomunicaciones y evitar su colapso es una de las principales obsesiones de los operadores de telecomunicaciones. Para ayudarles, el gobierno prevé impedir a los usuarios el cambio de operador de telecomunicaciones y proyecta suspender la portabilidad entre operadores de telefonía fija y móvil, tal y como apunta Antonio Lorenzo en elEconomista.

Como sabemos, el estado de alarma limita el movimiento de los ciudadanos y de los tipos de negocios que pueden permanecer abiertos. Por ello, las compañías de telecomunicaciones no pueden desplazar instaladores a los domicilios ni repartir tarjetas SIM. Es decir, podemos hacer una portabilidad, ya que se trata de un proceso casi 100% online, pero esta no puede completarse por esos factores de actuación física.

El gobierno, a través de la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, mantiene conversaciones con los operadores para analizar el impacto de suspender la portabilidad. En caso de salir adelante, los usuarios no podrán pedir el cambio de operador ni de fijo ni de móvil en el tiempo que dure el estado de alarma.

Además, esto consigue liberar recursos esenciales tanto de los operadores como de terceros, como los repartidos o instaladores. Los operadores de telecomunicaciones podrán entonces destinar la práctica totalidad de sus efectivos a asegurar el correcto funcionamiento de las redes.

Una locura para los operadores

Pese a las intenciones del gobierno, fuentes de los operadores señalan que «la medida de suspensión de la portabilidad conculcaría el derecho de los consumidores y perjudicaría a las personas que posiblemente anhelen cambiar de compañía para disfrutar de mejores conexiones y precios». No entienden que se baraje prohibir los cambios de operadores, pero sigan permitiéndose las altas (que implican desplazamiento de instalador o envío de SIM).

Recuerdan también que en otros países en condiciones peores que las de España, como es Italia, no se han suprimido dichas facultades de los usuarios. Finalmente, alertan de los posibles despidos masivos que se podrían producir en caso de limitar esta facultad mientras dure el estado de alarma y la crisis del coronavirus.