Trucar tu patinete eléctrico es peligroso: 4 cosas que pueden pasar

El uso del patinete eléctrico no fue concebido como medio de transporte. Eran unos accesorios lúdicos para divertirse con ellos, de una forma equivalente a la de unos patines en línea o un monopatín. Sin embargo, su utilidad para el transporte en ciudad ha sido evidente y ahora mismo están considerados un vehículo de movilidad urbana, con el que cada vez más gente se desplaza y claro, buscan sacarles el máximo partido. De ahí que la práctica de trucar el patinete sea algo a lo que recurrir. Pero, ¿qué riesgos conlleva?

Trucar un patinete no es ilegal, pero…

Porque para muchos usuarios no es suficiente el límite máximo de velocidad que traen los patinetes eléctricos por defecto y deciden alterar los valores predeterminados por el fabricante con un hackeo, lo que se conoce como trucarlo más allá de sus especificaciones. Pero, ¿qué tan conveniente es trucar un patinete eléctrico?

Si creías que trucar uno de estos vehículos de movilidad personal (VMP) era imposible, déjanos decirte que no lo es. Cualquier tipo de patinete eléctricos se puede hackear y, normalmente, se hace para conseguir una mayor velocidad. También es cierto que se presume para sacarle el máximo provecho…

Pero no es lo más conveniente. Y no solo para el propio vehículo, que también, sino sobre todo para ti. Como tal, a ojos de todos los organismos esto no es ilegal, o lo que es lo mismo; la ley no regula en ningún aspecto lo que puedes hacer con tus dispositivos tecnológicos (siempre que la acción no sea en sí misma fraudulenta). Pero eso no quiere decir que esté exento de riesgo.

Qué riesgos hay

Como tal, esto consiste en variar el comportamiento de su motor de la mano de un software. De hecho, y por raro y extraño que parezca, marcas como la de Xiaomi ofrecen la posibilidad. Pero esto no es más que software, y detrás de él hay una amplia comunidad que se ha dedicado a modificar el firmware para que podamos conseguir aumentar unas prestaciones mayores del patinete solo con una aplicación.

Es preciso que sepas que la velocidad máxima legal de los VMP es de 25 km/h y en los patinetes eléctricos a la venta está limitada electrónicamente para que no supere esa cifra, pero internet está llena de tutoriales para saltarse la homologación. Sin embargo, hay poderosas razones que desaconsejan esta práctica.

Riesgos peligros trucar patinete

Daños en el patinete

Es el principal peligro, que nuestro patinete se dañe severamente. Así, es posible que el mismo no es que deje de funcionar al instante de añadirle una nueva configuración, pero como cualquier tipo de dispositivo moderno, puede reconocer otro sistema al que incorporaba de serie y algunas funciones dejen de estar operativas, como si fuese un smartphone o un ordenador.

De esta forma, es probable que sufra una serie de daños colaterales que impidan que su funcionamiento sea el correcto. Estos son posibles fallos de batería, de carga, autonomía, respuesta de aceleración, de frenado… un peligro que puede costar caro.

No podrás circular por las calles

Con seguridad, es uno de los motivos principales por los que no deberías trucar tu patinete. Y es que, como decimos, la DGT no permite la circulación de VMP que alcancen una velocidad mayor a 25 km/h. Y, los que lo hacen son sancionados.

Entonces, ¿para qué modificar un patinete que no vas a poder usar? Claro, esto no será conveniente en caso de que lo ocupes como medio de transporte para ir al trabajo, al supermercado o a la universidad. Si solo vas usarlo en privado, las reglas no serán un problema.

Podría dejar de funcionar

Como decimos, trucar o hackear un patinete eléctrico conlleva un cambio de firmware, es decir, la instalación de un firmware que permita modificar sus características a través de ciertas configuraciones (para aumentar su velocidad o aceleración, por ejemplo). Al cambiar el firmware, estarás instalando una configuración distinta.

Es así que tienes que tener mucha seguridad en que el nuevo soporte lógico sea totalmente seguro, funciona correctamente… Si no es así, tu patinete podría dejar de funcionar directamente. Además, si el patinete se manipula para que alcance más velocidad, lo más normal es que con el nuevo régimen de giro se produzcan sobrecalentamientos que dañen el motor. Otro problema derivado es la autonomía, ya que al exigirle más potencia a la batería bajará su rango.

Pérdida de garantía

Obviamente, al realizar cualquier tipo de modificación en el mismo, el usuario tiene que conocer que perderá toda garantía que se obtuvo al comprarlo. De manera que el fabricante no se hará cargo de daño o avería, y por supuesto tampoco de ninguna reparación o recambio que puedas necesitar.

Así, y aunque se revierta el firmware y se dejes como estaba de fábrica, en cualquier servicio técnico verán las modificaciones dentro de los logs (registros) del patinete. Por tanto, si la garantía incluía, por ejemplo, 6 meses de garantía para la batería, pero se modifica para aumentar su velocidad y por cualquier motivo la batería deja de funcionar correctamente, el fabricante no estará obligado a cambiarla. O lo que es lo mismo; el dueño correrá con los gastos de la nueva batería, la mano de obra, el transporte…

¡Sé el primero en comentar!