El sector busca un despliegue de 3M de eléctricos y 340.000 puntos de recarga para 2030

Está claro que España sigue todavía lenta en el proceso del desarrollo de la nueva movilidad electrificada, tanto por sus redes de recarga para los coches eléctricos como para la habilitación de infraestructuras y resto del ecosistema. Una situación que el Gobierno busca cambiar con nuevos proyectos como el PERTE, pero parece no ser suficiente. De ahí que sea el propio sector el que intente llegar hasta nuevas metodologías.

Desde el año 2016, hay en España una normativa que obliga a instalar puntos de recarga para coches eléctricos. Esta normativa obliga a que todas las nuevas edificaciones públicas tengan estos para los conductores que estén en posesión de un vehículo de estas características. Actualmente, en nuestro país se encuentran poco más de 11.500 ubicaciones repartidas por todo el territorio.

Objetivo: impulsar un ecosistema apto en España

Este es un número bastante bajo si se compara con otros países vecinos de Europa. De hecho, estamos a la cola y bastante por detrás de varios territorios del continente. Porque, de los casi 200.000 puntos que se encuentran disponibles en la Unión Europea, más del 25% se encuentran en los Países Bajos (50.824).

Otro 20% en Alemania (40.517), el 15% en Francia (30.367) y el 14% en el Reino Unido (28.538). Esta es una gran preocupación para el sector del automóvil, que ve todavía difícil que el nuestro sea un país donde pueda ser considerado de buena movilidad electrificada. Y es que, mientras el mercado de coches eléctricos sigue creciendo y ganando terreno a los modelos de combustión, el incremento de puntos de carga disponibles no es proporcional.

Por tanto, y a pesar de los esfuerzos del Gobierno con la reciente incorporación del proyecto del PERTE para estos vehículos, las redes de recarga no están con números que permitan un buen acceso a los eléctricos. Con todo, ha sido la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) y la patronal de los concesionarios (Faconauto) quienes han presentado un Mapa de Despliegue de Puntos De Recarga. Este es un plan de acceso público para vehículos electrificados.

La hoja de ruta para un renovado Mapa de Despliegue

Esta es una iniciativa con la que quieren facilitar e impulsar el mercado de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables para alcanzar un parque de tres millones de turismos. Una cifra que es propiamente la que exige para 2030 el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

Para esto es imprescindible tener instalados como mínimo 340.000 puntos de recarga de acceso público en 2030, misión esta a todas luces un tanto complicada cuando en la actualidad apenas se superan los 11.500 puntos. En esas, las patronales calculan que España necesitaría multiplicar por 30 el número actual de puntos de recarga públicos.

Despliegue red recarga eléctricos faconauto

Todo para lograr los objetivos de descarbonización de la Unión Europea en 2030. Esto significa pasar a las 328.843 nuevas instalaciones públicas en tan solo nueve años. Una operación para la que serán necesarios 5.500 millones de euros en inversión. Se trata de una cantidad equivalente a lo previsto por el Plan de Recuperación (Perte VEC) del gobierno.

La diferencia es que, en este caso, el Plan contempla que este presupuesto incluya no solo la instalación de infraestructura de puntos de recarga, sino también actuaciones en toda la cadena de valor de la automoción. Esto será desde la investigación, el desarrollo, en ensamblaje o la fabricación de baterías, además de la extracción de las materias primas necesarias. El desarrollo de este proyecto prevé una inversión total de más de 24.000 millones de euros en el periodo 2021-2023, con una contribución del sector público de 4.300 millones de euros y una inversión privada de 19.700 millones de euros.

Se calcula una distribución mínima de un punto por cada 100 km

La lejana situación en la que nos encontramos con respecto a otros países hace que este plan avance, pero se desconoce si a esta velocidad. El peso de estos modelos se ha incrementado casi un 5% desde 2011, pero de momento representa tan solo el 0,2% del parque. Entre las razones que explican este escaso arraigo figura el precio de los vehículos y sus limitaciones de autonomía.

Pero muy especialmente las dificultades que representa la escasa red existente. Por esto, y como mencionamos, esta herramienta permite ir definiendo los objetivos anuales. Estos serán hitos intermedios como alcanzar unos 70.000 puntos de recarga para eléctricos de acceso públicos en 2023, multiplicando por seis los actuales.

Luego 120.000 en 2025, multiplicando por diez los que existen ahora, y 340.000 unidades en 2030. Se ha calculado una distribución mínima de un punto por cada 100 km de vía y que el tiempo de espera para recargar no sea superior al de un vehículo que ya esté cargando.

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