Los usuarios desencantados con Windows 8 podrán volver a Windows 7

Los usuarios desencantados con Windows 8 podrán volver a Windows 7

Redacción

Aquellos usuarios a los que no les convenza Windows 8 podrán cambiar su sistema operativo a Windows 7 o Windows Vista sin coste adicional siempre que cuenten con una licencia de estas plataformas. La medida ha sido bien recibida entre los más críticos con la nueva interfaz Metro.

En poco menos de dos meses tendremos a nuestra disposición el nuevo Windows 8. Microsoft lanzará el nuevo sistema operativo el 26 de octubre pero ya ha enseñado las cartas de su próxima apuesta. Las novedades mostradas por la compañía no han convencido de una forma unitaria, despertando elogios y críticas a partes iguales. Estas últimas se han centrado principalmente en la polémica interfaz Metro, que muchos no acaban de ver funcional para ordenadores de sobremesa dado su enfoque hacia los dispositivos táctiles.

Consciente de esta situación, el gigante norteamericano ha abierto la puerta a aquellos que adquieran un equipo con Windows 8 y que prefieran "downgradearlo" a una versión anterior de Windows. "En lugar de usar Windows 8 Pro, podrás utilizar una de las siguientes versiones anteriores: Windows 7 Professional o Windows Vista Businnes", establece la licencia del próximo software de Microsoft. Como era de esperar, Windows XP ha quedado fuera de esta posibilidad, dado que la plataforma dejará de tener soporte oficial en abril de 2014.

No es la primera vez que Microsoft abre la puerta al llamado "downgrade" de sus sistemas operativos. En 2007 permitió que los usuarios de Windows Vista volviesen a XP, opción que muchos aprovecharon ante los problemas que presentó esta versión del sistema operativo. No obstante, cabe recordar que como en ese caso serán únicamente las copias preinstaladas de Windows 8 Pro en los ordenadores de los fabricantes las suceptibles de pasar a una versión anterior de la plataforma de los de Redmond. Asimismo, hay que subrayar que el usuario deberá disponer de un número de serie oficial de Windows 7 o Vista para utilizar estos sistemas en su nuevo equipo.

También hay que indicar que la llegada de Windows 8 no supondrá el fin de las ventas de ordenadores con Windows 7 preinstalado. Los usuarios podrán seguir vendiendo equipos con el actual software al menos hasta octubre de 2014. Los usuarios de estos PC sí tendrán que pagar en caso de que quieran actualizar su plataforma a Windows 8.

Por último, en la información publicada por ComputerWorld se recuerda que downgradear el sistema operativo de Windows 8 Pro a anteriores versiones será algo más complicado puesto que el nuevo sistema operativo ha sustituido BIOS por UEFI, lo que obligará los usuarios a activar en primer lugar el modo de compatibilidad en su equipo para instalar las anteriores versiones de Windows.