La industria se lanza a perseguir a las webs que distribuyen software P2P

La industria se lanza a perseguir a las webs que distribuyen software P2P

Redacción

El nuevo objetivo de la industria cultural en su lucha contra la "piratería" pasa por englobar como infractores del copyright a las webs que distribuyen programas P2P como uTorrent o eMule. Los tribunales de EEUU parecen dispuestos a atender a sus demandas y perseguir estas páginas.

Torrentfreak se hace eco del caso de Download.com el portal de la cadena estadounidense CBS que ofrece todo tipo de programas en descarga directa. Para hacernos una idea, su funcionamiento es similar a Softonic, muy utilizado en España para descargar programas y conocer las distintas alternativas de cada campo. Entre ellos figuran los clientes P2P como los citados casos que utilizan las redes BitTorrent y eDonkey 2000, por las que circulan todo tipo de contenidos.

A pesar de que facilitan el intercambio de, repetimos, todo tipo de contenidos (con derechos de autor y sin ellos), los programas (que no dejan de ser una tecnología neutra) fueron considerados por un grupo de artistas como herramientas para infringir la propiedad intelectual. Por ello, decidieron demandar a Download.com con el fin de impedir que desde el portal se facilite la distribución de estos programas. Lo más sorprendente del caso es que el juez encargado del caso cree que "puede haber indicios de delito" en esta actividad.

Dado que en las reviews de los programas se facilita información del funcionamiento de los clientes, el magistrado propone eliminar los enlaces al software P2P o que se ofrezca sin demostrar su funcionamiento. Esta decisión ha sido bien recibida entre los artistas demandantes, que ya se plantean qué cantidad solicitar a Download.com en caso de que se sentencie que ha colaborado en la infracción de sus derechos de autor.

La primera reacción por parte de Download.com ha sido eliminar las imágenes en las que se ofrecían estas descripciones, redirigir a los usuarios interesados en las descargas de estos programas a las webs de sus desarrolladores y mostrar un mensaje en el que el portal se desentiende de conductas infractoras del copyright. "Usar software P2P para distribuir material con copyright sin permiso es ilegal en Estados Unidos y muchos países", señala el texto.

El hecho abre un peligroso precedente, puesto que multitud de webs de descargas de programas podrían recibir avisos similares sin que en ningún momento hayan infringido con su actividad la propiedad intelectual. ¿Emprenderá la industria una nueva lucha contra este tipo de páginas?