La portabilidad en 24 horas en realidad son 48 horas

La portabilidad en 24 horas en realidad son 48 horas

Javier Sanz

El pasado 1 de junio entró en vigor la llamada portabilidad en 24 horas que pretende simplificar y acortar el período de cambio de operador de telefonía móvil. Según fuentes consultadas por ADSLzone, "es materialmente imposible que un cliente pueda cambiar de compañía en solo un día".

El regulador aprobó en julio del pasado año el nuevo proceso de portabilidad que ha reducido de cinco días a solo 24 horas el proceso de cambio de compañía. La realidad es que el proceso se puede demorar hasta dos días en función de la hora en la cual el cliente solicite el cambio.

Tramos de seis horas

Según fuentes del sector, existen tramos de seis horas en los cuales los operadores pueden aceptar o rechazar las portabilidades. Después está el proceso técnico de portabilidad que sí dura 24 horas y que culmina con el cambio de compañía durante la madrugada. Para ejemplificarlo existen dos tipos de procesos, mañana y tarde.

Mañana

Si un cliente solicita el cambio de operador de 8:00 a 14:00 horas, el primer tramo de seis horas sirve para que el operador receptor tramite la portabilidad y la compañía donante haga las famosas contraofertas. Una vez que el cliente rechaza las promociones de contención de bajas se inicia el período de 24 horas que culmina con el cambio de compañía al día siguiente de madrugada. Al final desde que el cliente solicitó el cambio de operador hasta que finaliza la portabilidad pasan 48 horas en el caso de que todo el proceso haya sido perfecto.

Tarde

Cuando un cliente solicita el cambio de operador por la tarde (14.00 y las 20.00 horas), se reduce el tramo para que éste pueda abortar la portabilidad ya que al día siguiente entre las 8:00 y las 14:00 el operador donante confirmará la fuga del cliente. Esa misma madrugada se realiza la ventana de cambio por lo que al día siguiente tendrá su línea con el nuevo operador. En este caso el proceso se acorta hasta 36 horas aproximadamente.

Rechazo en la portabilidad

Uno de los cambios más interesantes tiene que ver con los amagos de portabilidad y las cancelaciones. Si un usuario decide no portar su número de teléfono, está obligado a llamar a la operadora receptora para cancelar el proceso. Se da la circunstancia de que hay compañías donantes que directamente realizan llamadas a tres para asegurarse de que el abonado habla con el comercial de la operadora receptora y cancela la portabilidad.