La industria del videojuego busca fórmulas para acabar con los juegos de segunda mano

El rechazo por parte de las grandes compañías del sector del videojuego a la venta de juegos de segunda mano va en aumento. Con la nueva generación de videoconsolas podría llegar el culmen de su propuesta, impidiendo la ejecución en éstas de títulos recomprados.

La "piratería" no es el único enemigo que ve la industria del videojuego en el mercado. Los juegos de segunda mano se han situado de un tiempo a esta parte en el punto de mira de las grandes compañías del sector puesto que gracias a la reventa de títulos consiguen unos beneficios menores que si cada usuario tuviese que adquirir su propio juego únicamente en las tiendas. El montante que dejarían de ingresar las desarrolladoras va en parte a las tiendas, algo con lo que no parecen comulgar los grandes del sector.

Desde hace unos meses, nuestro portal especializado en videojuegos, Gamerzona.com, esta haciendo un seguimiento a un tema que se ha convertido en todo un debate. Los fabricantes de videojuegos se ven claramente perjudicados mientras intermediarios como las cadenas GameStop o Game declaran abiertamente conseguir cifras millonarias gracias a la compra y reventa de títulos usados. Estas acostumbran a comprar juegos a los usuarios a un precio bajo para revenderlos a quienes optan por pagar menos. Esta práctica se ha disparado en un periodo como el actual en el que la crisis económica ha restado capacidad adquisitiva a un gran número de usuarios. Incluso hay quien apunta que el 50% de los beneficios de dichas cadenas se logra gracias a este mercado.

Sin embargo, las compañías creadoras de videojuegos quieren plantar con un mercado que es legal y para ello pretenden emplear las armas que estén a su alcance. Un ejemplo de ello es el empleo del llamado Online Pass, un código que hace que sólo los compradores del título recién salido de fábrica puedan aprovechar al máximo las posibilidades online del juego. Si el usuario quiere comprar dicho juego de segunda mano ha de pagar un extra por este código, lo que ha sido muy criticado por los usuarios en numerosas ocasiones.

Pero las compañías están dispuestas a hacer oídos sordos a estas críticas tomando a los fabricantes de videoconsolas como grandes aliados. Según los últimos rumores, las próximas videoconsolas de Sony y Microsoft, PlayStation 4 y Xbox 720, incluirían medidas de control para contrarrestar el mercado de segunda mano. Estas pasarían por impedir la ejecución de distintas unidades de un mismo juego en una única consola, quedando el usuario obligado a adquirir el título original en las tiendas o mediante descarga.

La polémica está sobre la mesa a falta de más de un año para la llegada de la nueva generación de videoconsolas. ¿Se decantarán finalmente Sony y Microsoft por adoptar unas prácticas que tienen un amplio rechazo por parte de la comunidad gamer? ¿Hasta qué punto es legítimo que tomen una decisión de este calibre?