Espiar a los usuarios de P2P a través de sus webcams, última medida antidescargas

Vuelta de tuerca a las medidas disparatadas que se proponen para frenar las descargas por Internet. Si algunas leyes ya permiten que se rastree a los usuarios de aplicaciones P2P como BitTorrent o eMule para amenazarles con desconexiones, en esta ocasión se propone conocer su rostro espiándoles a través de sus propias cámaras web.

La noticia, recogida por Torrentfreak.com, llega desde India, donde varias empresas han comenzado a trabajar en un proyecto que permitiría el desarrollo de un nuevo y peligroso software. El objetivo del mismo sería detectar palabras clave en la búsqueda de archivos torrent en la Red y activar de forma automática las webcams (en caso de poseerlas) de estos usuarios para revelar el rostro que se esconde bajo estas búsquedas de material protegido con derechos de autor.

"Es más que necesario para la industria del cine", defienden quienes apoyan la aparición de este controvertido software. "Si tienen webcam en sus sistemas y está encendida, capturaremos su rostro", advierten desde la productora impulsora de esta polémica medida.

Perseguir a trackers de BitTorrent y a buscadores como Google

No es la única medida que se conoce en los últimos días en el país para frenar la llamada "piratería". Uno de los principales distribuidores de películas del país ha enviado al FBI un listado en el que se incluye una serie de sitios web donde su próxima película tiene visos de aparecer. Entre éstos estarían famosos trackers como The Pirate Bay o isoHunt, pero también aparece en la lista Google. Según el distribuidor, el buscador, junto a Yahoo y Bing "no sigue nuestras reglas" y espera que el FBI actúe contra ellos.

De nuevo, parece que la industria cultural demuestra vivir en una dimensión paralela, muy alejada de la realidad que ha supuesto la llegada de Internet. Lejos de intentar adaptarse "por las buenas" y abrazar las bondades que puede suponerle la distribución en la Red, siguen proponiendo medidas censoras, que atentan contra la privacidad de las personas y que por otra parte se perfilan como absurdas por tener una efectividad nula.