Suecia segregará su red de fibra óptica para fomentar la competencia

Suecia segregará su red de fibra óptica para fomentar la competencia

Javier Sanz

Primero fue Reino Unido y ahora es el turno de Suecia que se ha convertido en el segundo país de la Unión Europea en cambiar las reglas de competencia en el sector de las telecomunicaciones y decidir la segregación de la red de telefonía del ex monopolio. Así lo anunció ayer TeliaSonera, la operadora dominante sueca, que con este movimiento sigue las indicaciones del regulador de su país.

El operador británico BT asegura que está muy satisfecho con los resultados en el Reino Unido, de hecho ha pedido que en España se separe la red de Telefónica. Sin embargo, la Comisión de Mercado de las Telecomunicaciones parece que no está a favor de la medida y eso que la Comisión Europea lo apoya. ¿Por qué siempre vamos al contrario de los demás?

La red de cobre y de fibra óptica de Teliasonera se segregará y se integrará en una nueva división, que comenzará a operar en el cuarto trimestre del año. Esta filial estará totalmente separada del negocio y la actividad comercial de TeliaSonera y desde ella se negociarán las condiciones de acceso de los rivales y de ella misma en iguales circunstancias. El objetivo es que la competencia se incremente y que el ex monopolio no tenga ventaja sobre sus competidores por poseer la infraestructura.

Pero lo que se pretende es que no tenga ventaja comercial, pero sí operativa, puesto que los ingresos que le reporte la apertura de la red a sus rivales irán a parar a las arcas de TeliaSonera. De hecho, la compañía asegura que con esta medida se podrá «operar la infraestructura con mayor eficiencia».

La segregación de la red es el resultado de las intensas disputas entre TeliaSonera y sus rivales sobre el proceso de alquiler de la red. El regulador decidió en junio proponer la separación de la infraestructura para atajar el problema.

Una buena noticia para los Suecos que verán como aumenta la competencia entre los operadores. En España tendremos que seguir esperando a que se produzca un vuelco en la evolución de nuestra banda ancha.

Vía: Cinco Días