¿Es la rebaja del IVA la solución para que el público vuelva a las salas de cine?

La subida del IVA al 21% en el precio de las entradas de cine es considerada por productores y distribuidores como el gran motivo que ha alejado al público de las salas. En Francia acaban de rebajarlo al 5% y la medida es vista por la industria como un espejo donde mirarse para intentar paliar la situación crítica por la que atraviesa el sector.

El país vecino muestra el camino para llevar al público a las salas de cine. El Gobierno de François Hollande ha anunciado la rebaja del IVA que se aplica a las entradas de cine, que pasa del 7% al 5%. Aunque según las primeras estimaciones la medida costará al Estado 60 millones de euros en "recaudación directa cesante", espera servir como trampolín para que los aficionados al cine vuelvan a las salas.

La noticia se conoce en un momento en el que la subida de los impuestos indirectos parece inminente en el país galo. El tipo general pasará del 19,6 al 20%, mientras que el reducido subirá del 7 al 10%. Así, la decisión de aplicar un 5% en las entradas de cine lleva a este servicio a tener una fiscalidad incluso más baja que los productos de primera necesidad como alimentación o productos escolares.

De este modo, la presión del sector del cine parece haber hecho mella en el Ejecutivo galo. La asistencia a las salas cayó en el último año un 10% achacando al precio esta situación, una caída notable pero menor que la vivida en España, donde el discurso del sector es similar: "el IVA al 21% es excesivo".

Desde que el Gobierno anunciase la subida del IVA al 21% en julio de 2012, las quejas de la industria cultural se han dejado sentir, asegurando que "dispararía la piratería" y que dejará al sector "moribundo". Sin embargo, el aumento porcentual en este impuesto no ha hecho sino encarecer un producto que había dejado de ser asequible en España años atrás. Sin el IVA en dicho tipo, el precio de algunas entradas en las grandes ciudades superaba los 10 euros en algunas sesiones, algo que solo ha reforzado la política del Gobierno.

Así pues, la rebaja en el IVA solo parece un primer paso en el largo camino que ha de recorrer el sector para volver a atraer al público a las salas. Con más o menos IVA, el precio de las entradas debe bajar drásticamente. Las fórmulas como la tarifa plana mensual o anual han de extenderse por su comprobado éxito. Son varias las alternativas, pero todas ellas han de partir de la reflexión de un sector demasiado acostumbrado a ver pajas en ojos ajenos en lugar de ver vigas en el propio.