El declive del cine en España suma 150 salas cerradas en apenas un año y medio

Continúa el cierre de salas de cine en España. La situación económica de crisis y los elevados precios de las entradas han formado un cóctel dramático para el sector, que asiste impasible al derrumbe de su negocio en nuestro país achacando a la subida del IVA al 21% la causa de la mayoría de sus males.

El año 2013 se ha convertido en una auténtica pesadilla para las salas de cine. Los datos publicados en los últimos meses no dejan ningún resquicio para la esperanza y el optimismo de los implicados en el negocio brilla por su ausencia salvo en el caso del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), que aseguró recientemente que cuota de pantalla del cine nacional había alcanzado  el 19,5% respecto al 15,6% de 2011.

Este dato contrasta de lleno con el último que hemos conocido basándonos en datos de la Federación de Cines de España (FECE). Juan Ramón Gómez Fabra, máximo responsable de esta federación que agrupa a las salas de nuestro país, señaló que durante 2012 y hasta el 30 de marzo de 2013 se han cerrado 17 locales de cine, 141 salas en total y se ha perdido el 12,7% del empleo directo del sector.

Lejos de mejorar la situación, en los últimos meses se ha procedido al cierre de otras ocho salas de Cinebox Vialia en Pontevedra y la pasada semana se dio a conocer el cierre del cine barcelonés Lauren Gràcia, lo que evidencia el momento crítico por el que atraviesa el sector. No en vano, las cifras en taquilla son una muestra más de la situación, ya que en abril se estimó en un 42% la caída en sus ingresos en solo un año.

La subida del IVA al 21% ha sido vista desde la industria como el último gran mazazo. Durante el pasado año las salas recaudaron un 3,81% menos que en 2011 (606 millones de euros), pero en 2013 se espera que esta cifra se reduzca de forma notablemente, lo que paradójicamente supondrá una menor recaudación para Hacienda estimada en 10 millones de euros.

No obstante, aunque no cabe duda de que la subida en los impuestos ha tenido efectos catastróficos y que la fuerte crisis económica ha reducido el gasto de las familias en este sector, sorprende la poca autocrítica que se ha dado en la industria. El precio de las entradas, con mayor o menor IVA, sigue siendo demasiado elevado y las iniciativas como tarifas planas quedan en meras anécdotas cuando marcan el camino a seguir por un sector cuyo rumbo se dirige al desastre.