La venta de música bajo mínimos en España. El streaming crece.

La venta de música bajo mínimos en España. El streaming crece.

Claudio Valero

La venta de música en España sigue cayendo y se sitúa en niveles mínimos. Según el informe de Promusicae, la venta de música tradicional cayó un 12,4% en la primera mitad de este año. Por el contrario, sube la modalidad del streaming, que crece un 18% con respecto al mismo periodo del año anterior. El gasto en música ha caído desde los 335 millones de euros de 2001 a los 55 millones de euros de 2013.

Promusicae, es una asociación que representa a la industria discográfica de nuestro país y a sus productores. Uno de sus objetivos es la defensa de los intereses de estos últimos y regularmente publica los datos sobre las ventas de música. Según esta asociación, la venta de discos y DVD musicales ha descendido en España durante la primera mitad del año y se coloca en los niveles más bajos de toda la historia. Los españoles invirtieron un total de 55,9 millones de euros en comprar música, en formato físico y digital.

Se confirma que 2013 va a ser otro año fatídico para el sector discográfico español, que hace 12 años multiplicaba por seis los ingresos por venta de música. La única luz para el sector se encuentra en la modalidad de pago por streaming, que engloba plataformas como Spotify, Deezer o Xbox Music. Esta modalidad ha conseguido unos ingresos de 10,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 18,5% con respecto al mismo periodo de 2012.

La evolución del mercado digital es algo mejor que la del mercado físico y sobre todo mejoran las suscripciones a los mencionados servicios de streaming. También crecen los modelos financiados con publicidad y por el contrario, cae la descarga de tonos para los teléfonos móviles. El retroceso del formato físico es imparable y en términos comparativos se cifra en un 23,3%.

Aunque por el momento, el formato digital no consigue superar al físico en cuota de mercado. El 46% de lo invertido corresponde a compras digitales mientras que el 54% restante son compras en soportes tangibles. En el mismo periodo de 2012, los porcentajes eran de 38% contra 62%.