Movistar abre la puerta de su red de fibra a los operadores dispuestos a invertir

Movistar se aleja de las posiciones de monopolio de las que le acusan otras compañías en lo que respecta a su nueva red de fibra óptica. El operador ha asegurado que el único requisito que pone a sus competidores para lograr acuerdos de despliegue es «estar dispuesto a invertir».

Eva Castillo, responsable de Telefónica Europa, ha sido clara a la hora de defender la posición de Movistar en el mercado de la fibra óptica. El operador se ha convertido en un referente de estas redes sobre las que oferta conexiones ultrarrápidas de 100 megas y cuenta con una cobertura que a finales de año alcanzará los 3 millones de accesos.

Castillo ha defendido la llegada de acuerdos entre compañías como ya hizo Movistar con Jazztel, pacto anunciado en octubre del pasado año y mediante el cual ambos se comprometen a alcanzar 1,5 millones de hogares respectivamente. «Jazztel ha estado abierto desde el principio y lo único que exigimos a quienes se quieran sumar es que estén dispuestos a invertir«, explicó la portavoz de la compañía.

De este modo, el operador histórico abre las puertas a otros rivales en el mercado de la banda ancha fija como son Orange y Vodafone. Castillo afirmó que «sería una buena idea» que estos operadores pusiesen de su parte y se unisen al proyecto, aunque esto no modificaría ni sus planes de despliegue por su cuenta ni los que tiene con Jazztel para compartir infraestructura.

Por su parte, Orange y Vodafone han optado por ahora por firmar su propio acuerdo mediante el cual prometen llegar entre ambas a 6 millones de hogares en un plazo de cuatro años. No obstante, desde estos alternativos se ha acusado a Movistar de pretender ser un nuevo «monopolio» y fruto de estas acusaciones fue su reclamación ante la CMT para que interviniese y facilitase la obligación del operador líder a la hora de compartir sus redes de nueva generación.

Veremos si en los próximos meses se producen novedades al respecto, ya que la unión de todas las compañías implicadas podría servir para acelerar la fibra óptica en España de un modo muy intenso, hasta el punto de acabar de una vez por todas con la brecha existente entre la banda ancha española y la de otros países occidentales.