La UE quiere forzar a las operadoras a compartir sus redes de fibra

Fibra Óptica

La Unión Europea sufre un importante debate interno que puede marcar el sector de las telecomunicaciones en el Viejo Continente. Por un lado, no quiere quedarse atrás con respecto a otras economías como Estados Unidos o Asia en la carrera por la alta velocidad (1 Gbps o más) y, por otro lado, no quiere crear un mercado en forma de oligopolio al beneficiar a las grandes operadoras. En esta tesitura, la segunda de las visiones parece que puede estar ganando algo más de fuerza.

Los legisladores de la Unión Europea parecen haber frustrado las aspiraciones de las grandes compañías de telecomunicaciones para conseguir una legislación más laxa que les permita aumentar su inversión en redes súper rápidas de Internet. Es cierto que Europa quiere dar respuesta a la creciente necesidad de datos y velocidad, pero no quiere perder su mercado competitivo que beneficia a los actores más pequeños.

¿Quiere la UE forzar a las operadoras a compartir sus redes de fibra?

El Comité de Industria del Parlamento Europeo ha votado a favor de limitar los beneficios regulatorios que se conceden a los grandes operadores para impulsar la inversión en desplegar nuevas redes. Además, también han votado a favor de conceder más poderes a los reguladores nacionales de cada país para “forzar a las compañías a ofrecer acceso a sus redes a los rivales”.

Como sabemos, los costes de desplegar fibra óptica son muy altos y los operadores quieren asegurar el retorno de su inversión. Una regulación que apueste al máximo por la apertura de las redes y la compartición es fatal para los grandes operadores. Telefónica, junto con Orange, Deutsche Telekom y Telecom Italia, se han quejado durante mucho tiempo de este escenario.

Sin embargo, sus quejas no han sido escuchadas en los operadores y se les ha obligado a abrir sus redes en los países en que cuentan con un despliegue mayoritario. Sin ir más lejos, en España se aprobó una nueva regulación de los mercados de la banda ancha donde Telefónica tenía que compartir su fibra en todo el país salvo en 66 ciudades.

En un primer momento, Movistar avisó que iba a reducir su inversión, pero finalmente ha decidido seguir adelante. No obstante, desconocemos las implicaciones que podría tener una regulación más “fuerte” por parte de los organismos europeos. A partir de 2019 se debe aprobar una nueva en España y es posible que se fuerce, aún más, a Telefónica a abrir sus redes.

¿Qué os parece?

Escrito por Claudio Valero

Fuente > reuters