Razones por las que usar una VPN no siempre es suficiente para mantener la privacidad

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Muchos de nosotros pasamos más de 10 horas al día delante de un ordenador, dispositivo móvil, o simplemente conectados a Internet sea desde el dispositivo que sea. Es evidente que todo este tráfico que estamos generando en todo momento, ya sea para trabajos profesionales, o más domésticos, pasa a través de nuestro ISP.

En los tiempos que corren y debido a la enorme cantidad de datos que transferimos, todo lo relacionado con la privacidad y la seguridad de los mismos es uno de los apartados que más preocupan a los usuarios, ya que los peligros que acechan cada vez son mayores y más peligrosos. Por estos motivos los temores crecen con el paso de los años en este sentido, más si tenemos en cuenta que en determinadas regiones y países, por las nuevas legislaciones recientemente aprobadas referentes a la privacidad de los internautas, permiten a los ISPs vender legalmente los datos de estos al mejor postor o cederlos a gobiernos y organizaciones, algo más que preocupante.

Así que una de las soluciones por las que muchas personas se han decantado es por el uso de una VPN, también conocida como Red Privada Virtual. Y es que el poder enviar nuestros datos a través de un túnel cifrado en pocos pasos ofrece varias ventajas relativas a mantener nuestra privacidad. De este modo en gran medida logramos mantener nuestras actividades en Internet a salvo de los ojos entrometidos y proteger de algún modo nuestros datos personales.

Sin embargo, aunque una VPN es un excelente opción en términos de protección de la privacidad e historial de navegación, hay que tener en cuenta que no es una solución a todos estos problemas, ya que esta no proporciona un anonimato y protección on-line completos cuando se usan por sí solos. Por eso a continuación vamos a ver algunas de sus limitaciones en este sentido.

VPN en iOS y Android

VPNs Gratuitas

Está claro que casi todo el mundo busca lo barato a la vez que funcional, pero una VPN gratis es una oferta que tal vez deberíamos dejar pasar. Teniendo en cuenta las preocupaciones mencionadas sobre la seguridad y el anonimato, con el uso de una VPN gratuita básicamente nos estamos suscribiendo a un servicio que por regla general solo tiene una forma de obtener beneficios, vendiendo nuestra información de navegación al mejor postor. Es por ello que en la mayoría de las ocasiones es preferible que nos decantemos por una alternativa de pago, al menos en estos menesteres, porque al menos sabremos que la privacidad está más asegurada

Las VPN mantienen un registro de los datos

Cuando se trata de una VPN, uno de los puntos diferenciales entre estos servicios es el tiempo que los proveedores mantienen nuestros datos. La mayoría lo hacen entre 14 y 30 días y además también requieren una cierta cantidad de información a la hora de dar de alta una nueva cuenta, por lo que cuanta menos información tengamos que proporcionar, mejor, todo ello para prevenir una posible violación de datos. Lo más apropiado sería que el proveedor registrase la menor cantidad posible de datos de los usuarios, algo a tener muy en cuenta al escoger una VPN en concreto, ya que hay plataformas de este tipo que afirman no recopilar ninguna actividad de navegación o datos de tráfico.

Datos de geolocalización

Cuando visitamos una web, a menudo esta sabe dónde nos encontramos físicamente a través de los datos de geolocalización, algo que es a veces muy útil en determinadas ocasiones y que es suministrado, bien por el PC, bien por un smartphone con capacidades GPS. Muchas aplicaciones piden permiso para acceder a los datos de geolocalización, aunque hay que tener en cuenta que algunas de estas lo solicitan tan solo para recopilar estos datos, sin necesidad de usar este servicio. Así disponen de cierta información personal acerca de nuestros movimientos para, por ejemplo, mostrar publicidad, algo que ni siquiera con una navegación web a través de un servicio VPN podremos evitar, hay que tener esto en cuenta.

Direcciones MAC

Una dirección MAC (Media Access Control) es un identificador único para todos y cada uno de los dispositivos de la red, normalmente compuesta por una serie de dígitos donde los tres primeros octetos que componen el identificador único, OUI, indica el fabricante del dispositivo. Esto puede permitir a nuestro ISP rastrear el uso de un dispositivo en concreto, y además las VPN no proporcionan anonimato tampoco en este sentido, por lo que algunos recurren a las MAC Address Randomization.

privacidad internet

Datos del tráfico web

Incluso en el mejor de los casos, con todo el tráfico encriptado por una VPN, un ISP puede saber bastante sobre el usuario analizando tanto el volumen de datos, como las características de los mismos, así el ISP puede obtener esa información sin necesidad de romper el cifrado. Esto se conoce como canal secundario y revela patrones de uso de Internet que podrían ser potencialmente útiles, algo que ni las VPN pueden evitar.

Solicitudes de DNS

Los servidores DNS se encargan del proceso de conversión de la dirección web introducida en el navegador a la dirección IP que se utiliza para dirigir los paquetes de datos a nuestro ordenador. Por lo general los DNS por defecto nos los da el ISP, aunque pueden cambiarse por otras alternativas, pero difícilmente es una solución anónima. Y es que incluso cuando utilizamos una VPN, la resolución de los DNS puede ser realizada por el propio ISP, todo dependerá de la configuración de la VPN que usemos en cada caso.

Existe un método para que las VPN resuelvan las peticiones con un DNS alternativo, pero este debe ser configurado por separado. También podemos echar mano de las DNS públicas gratuitas que no registran peticiones.

Escrito por David Onieva

Fuente > TechRadar