Cada vez es más evidente, luchar contra la piratería no es un negocio rentable

Escrito por David Onieva
Actualidad

En pleno año 2017, llevamos casi dos décadas escuchando y leyendo las mismas noticias acerca de un tema tan complejo como es el de la piratería de contenidos sujetos a derechos de autor, parece que a lo largo de estos años la misma historia se ha venido repitiendo una y otra vez.

A estas alturas ya hay multitud de grupos y compañías que se han especializado en intentar frenar el consumo de estos contenidos ilícitos de manera gratuita, intentando parar lo que se ya se podría comenzar a denominar como imparable. Por muchas firmas que se dediquen a estas tareas, son muchos más los usuarios, portales de Internet, aplicaciones y servicios de todo tipo que se dedican a fomentar y a hacer uso de estos archivos; millones de usuarios a los que «controlar», lo que resulta casi imposible.

También hay que tener en cuenta que estas tareas de mitigación tienen un elevado coste para los grupos antipiratería en la mayoría de los casos, y luego hay que reconocer que los resultados normalmente no son ni mucho menos los esperados. Hasta la fecha hay varios sistemas que son los más extendidos para que los internautas puedan acceder a ficheros con copyright, sean del tipo que sean. Están las extendidas redes P2P, la descarga directa de estos ficheros y el streaming. Además no solo hablamos de películas y series, que quizá a día de hoy sean los contenidos más demandados por los piratas, sino que también se realizan estas tareas con música, libros, programas informáticos, juegos, etc.

Pirateria en el cine

Sin embargo y a pesar de los esfuerzos que llevan a cabo y las financiaciones que reciben, cada vez está más claro que, al igual que ganar dinero por promover contenidos con derechos de autor, hacer negocio intentando acabar con estos actos es harto complicado. De hecho incluso las firmas y grupos más importantes que luchan contra la piratería, tras 15 años de «lucha», continúan teniendo grandes pérdidas en la mayoría de los casos. Además la piratería es algo que con el paso del tiempo ha ido evolucionando y de hecho nunca ha sido tan sencillo tanto poner a disposición de miles, o incluso millones de usuarios de todo el globo, contenidos con derechos de autor, así como hacer uso de los mismos.

Y es que la llegada, por ejemplo, del actualmente popular centro multimedia Kodi y sus add-ons de terceros, ha facilitado en gran medida el acceso, en pocos segundos, a todo tipo de películas, retransmisiones deportivas, series o canales de pago. Del mismo modo hoy día y gracias a las redes sociales y a las buenas conexiones a Internet de las que disponemos, cualquier usuario con un dispositivo móvil y una conexión a la Red, puede convertirse en emisor pirata. Por todo ello, luchar contra todos estos medios y usuarios, no es tarea sencilla y, ni mucho menos, rentable.

Los grupos que luchan contra la piratería no paran de generar pérdidas

Este es el caso, por lo que se acaba de saber, de uno de los grupos antipiratería más importantes, Rightscorp, que por ejemplo en los primeros seis meses del presente año 2017, ya ha tenido unas pérdidas superiores al millón de dólares, lo que les plantea serias dudas de si seguir adelante con su «batalla». Y es que llegados a este punto, ni las subvenciones externas rentabilizan la lucha contra el consumo de contenidos pirata, ya que a pesar de que la propia Rightscorp pidió prestados a principios de año 200.000 dólares a uno de sus clientes, BMG, a finales de junio la empresa tan solo contaba con 1.725 dólares en efectivo.

De hecho este equipo antipiratería es una de las muchas empresas que intentan convertir la lucha contra la piratería en Internet en ganancias, algo que pesar de los esfuerzos y el paso del tiempo, resulta demasiado complicado. Básicamente lo que esta firma lleva a cabo son las llamadas operaciones de control de derechos de autor, ya que monitorea a los presuntos delincuentes en redes BitTorrent y rastrea a sus ISPs para luego intentar extraer un pago en efectivo, pero los resultados positivos son mínimos. Todo ello a pesar de resolver cientos de miles de casos contra usuarios independientes, ya que ha quedado demostrado que el beneficio de todo ello no es suficiente para mantener el grupo a flote, principalmente debido a los millones de dólares en pérdidas que tienen.

Y este es tan solo un caso de los muchos que existen de este tipo, lo que no es una buena noticia, ni para este tipo de compañías, ni para los propietarios de los derechos de autor, más si tenemos en cuenta que los piratas de Internet siguen avanzando con nuevos sistemas para acceder a todo tipo de contenidos ilegítimos. Del mismo modo cada día salen a la luz nuevas aplicaciones y servicios que permiten a los usuarios habituales de este tipo de contenidos, saltarse los bloqueos y pasar por encima de las medidas que este tipo de empresas proponen para acabar con la piratería.

Fuente > ADSLZone