Filtrar el tráfico para evitar la piratería resulta caro e inefectivo

¿Bloquear dominios para ver como a los pocos días salen una o varias alternativas u optar por filtrar el tráfico para evitar los sitios piratas? Son varias las formas con las que se busca acabar con la piratería, aunque todas ellas han demostrado ser poco efectivas. Hoy nos hacemos eco de un estudio que pone de manifiesta que los filtros a la piratería son muy caros y están muy lejos de ser perfectos.

La DCMA es una de las leyes más antiguas en relación con la piratería, protegiendo a los proveedores de Internet siempre que procesen los bloqueos de portales que infrinjan los derechos de autor y traten con mano dura a los que sean reincidentes. Sin embargo, en los últimos tiempos se está abusando enormemente de esta medida para bloquear páginas web, hasta el punto de recibir numerosas quejas por ello.

Pese a ello, las entidades gestoras de derechos de autor e industria audiovisual, señala que sigue sin ser suficiente para terminar con la piratería. Para los usuarios, esto se traduce en cada vez más censura de un Internet libre. La alternativa que proponen para endurecer la lucha contra la piratería pasa por los filtros automatizados.

Piratería Immunicity

Esto implicaría que las operadoras tuvieran que filtra el tráfico para evitar que los usuarios pudieran acceder a sitios con contenido pirata. Aunque se ahorrarían mucho trabajo al no tener que procesar bloqueos de forma manual, esto haría que muchos portales “inocentes” se vieran censurados. Ya sabemos que automatizar y generalizar no suele salir bien en algunas ocasiones.

Filtrar el tráfico es caro

Engine, una organización sin ánimo de lucro que representa los intereses de la comunidad tecnológica, ha alzado la voz contra el uso de filtros. “Antes de considerar lo peligroso que resulta filtrar los contenidos, los responsables políticos deben entender que las limitaciones inherentes a la tecnología de filtrado”.

“Revertir dos décadas de trabajo para luchar contra la piratería para desplegar unas costosas herramientas de filtrado, que además son fácilmente evadibles, perjudicaría profundamente a los usuarios y a los creadores de contenido”.

Los responsables del estudio afirman que el filtrado tiene límites. Por ejemplo, los formatos cambian con el paso del tiempo e incluso pueden ocultarse para “hacerse pasar por otro tipo de archivos”. ¿Qué pasaría con una web que comparte .torrent de contenido legal? Lo cierto es que el filtrado de contenidos tiene más desventajas que ventajas.