Todos sabemos lo que es el router. Pero muchos hemos oído hablar del módem y no tenemos ni idea de qué es o lo confundamos con el router. Lo cierto es que ambos términos están relacionados y hay quien los usa indistintamente. Sin embargo, son cosas distintas y cada uno cuenta con sus propias funciones. Son dos dispositivos diferentes, con objetivos distintos. Hoy repasamos cuáles son las diferencias entre módem y router. ¿Cuál te conviene más tener? ¿Qué necesitas saber sobre cada uno? ¿Cuál elegir o comprar para la conexión WiFi de tu casa?
Posiblemente, lo que tengas en tu domicilio para conectarte a Internet sea un router-módem o un router. La mayoría de operadoras que trabajan en España en la actualidad proporcionan uno de estos para que la red funcione. El módem individual suele ser menos común , pero también está presente en algunos hogares. Si utilizas ambos términos para referirte al router, te estás equivocando y te queremos enseñar todos los detalles sobre este tipo de aparatos. ¿Cuáles son las funciones que cumplen para que la señal llegue finalmente a tu ordenador o a tu teléfono móvil y que puedas conectarte a Internet?
¿Qué es un módem?
Un módem, como su propio nombre indica, modula y demodula la señal de Internet. Es una especie de “traductor” de señales: la ISP envía señales de todo tipo y los dispositivos usan señales exclusivamente digitales. Así que el módem es el encargado de traducir o convertir esas señales para que lleguen correctamente. Lo que hace es conectarse a tu compañía de Internet y convertir la señal analógica en una señal digital para que lleve a los distintos aparatos a los que esté conectado. A través de un cable RJ11, interpreta la señal que llega a él y la envía por la línea telefónica al ordenador o al periférico en el que necesites la conexión.
Son esos aparatos clásicos que tenías hace años en tu casa y es posible que recuerdes que no podías hablar por teléfono mientras estabas utilizando a Internet. Esto se debía a que estaban conectados a la línea telefónica y utilizaban la misma frecuencia que el teléfono. Sin que exista un módem, tu smartphone o tu ordenador no pueden recibir los datos para conectarse a Internet. Hay distintos tipos de módem según el tipo de conexión a Internet, pero todos ellos cumplen la misma función de traducir las señales y enviarlas.
Podríamos diferenciar entre dos grandes tipos de módems, los internos y los externos. Los que estamos habituados a ver son los externos, que son esas cajas conectadas por cable a la red de teléfono y a los que nos podemos conectar también desde el ordenador. Suelen contar con una serie de luces o indicadores para que podamos saber el estado del mismo, si hay algún error o si por algún motivo hemos perdido la conexión.
Ahora bien, lo módems internos son aquellos que se presentan en forma de tarjeta, que contienen todos los circuitos de un módem. Estos se encuentran en el interior de un ordenador. De esta manera, siempre llevaremos el módem incorporado, no necesitaremos de otros aparatos y reciben la energía directamente del ordenador.
¿Para qué sirve un módem?
Es muy probable que te estés preguntando por el uso de los módem y es más sencillo de lo que parece. Un módem sirve para conectar un dispositivo en tu hogar, ya sea un ordenador de sobremesa o un portátil, y que puedes navegar por Internet a través de un servicio que te proporcione Movistar, Orange, Vodafone, etc. La conexión puede transmitirse por fibra óptica o por satélite, y de hecho, cabe la posibilidad de que te lo hayan instalado en tu domicilio sin que te dieras cuenta, pues que, en algunas ocasiones, va directamente conectado a tu router para provisionarlo de conexión a Internet. Por lo tanto, solo tendrás que hacer uso del router por si en algún momento se producen incidentes y no funciona correctamente la conexión.
Hoy en día, los módem no suelen venderse directamente al cliente y ya no se utilizan como antaño, sino que es la empresa de telefonía quien te la instala cuando contratas un servicio de fibra. Estos aparatos suelen ubicarse en algún lugar de tu domicilio, ya sea colgado en una pared o encima de una superficie, y el cableado se distribuye por el exterior del edificio para llegar a la centralita.
En resumen, el módem únicamente está destinado a ofrecer conexión a un único dispositivo, ya que cuenta con un puerto Ethernet para proporcionar Internet, y eso puede llegar a ser perjudicial si en tu vivienda si usáis con frecuencia móviles, tablets o incluso televisores inteligentes. Muchas veces el cable no es la solución para abastecer todo el repertorio de aparatos que tienes repartidos por las habitaciones de la casa y aquí es cuando entraría en juego la función de WiFi del router para poder distribuir la señal inalámbrica y tener acceso de una forma mucho más cómoda y factible.
¿Qué es un router?
El módem solo es capaz de traducir la señal y enviarla a un dispositivo. Pero no a más. Por eso, el router es necesario para que llegue a todos. Es decir, el módem se encarga de traducir la señal y el router es el encargado de difundirla y que llegue. El router no tiene conexión con la línea telefónica ni interpreta la señal de Internet, sino que la expande y la envía a todos los dispositivos que tengas en casa. Necesitas un módem que interprete, un router que haga que la señal llegue y el resto de dispositivos habituales (tablets, teléfonos, ordenadores, televisores…) que la reciban.
¿Para qué sirve un router?
Si solo quisieras conectar un dispositivo a Internet no necesitarías un router. Pero solemos tener todo tipo de aparatos en casa que utilizan Wi-Fi o que quieres conectar a través de un cable Ethernet. En ese caso, lo que hace el router es que asigna direcciones IP locales a cada uno de esos dispositivos para enviar los datos a unos y otros y organizar la señal que ya ha traducido el módem. Así llega a todos.
En cuanto a la clasificación de los router o los tipos que podemos encontrar, debemos fijarnos más es su función o utilidad. Por un lado, podemos encontrar los routers SOHO (Small Office, Home Office), que son conocidos también como routers de acceso. Estos permiten el acceso, a través de una red privada y segura, a la banda ancha. También tenemos los routers de distribución, que consiguen más tráfico mediante otros enrutadores o gracias a la acumulación de datos. Los routers de núcleo son los encargados de administrar distintos niveles de estos dispositivos, mientras que los inalámbricos hacen puente entre las redes móviles y las fijas. Por último, tenemos también aquellos que permiten conectar al mismo tiempo varias redes locales y varios equipos.
¿Qué es un módem-router?
Como ya hemos mencionado, hay algunos aparatos que combinan las funciones del módem y del router y, a estos, se les conoce como un módem-router. Es posible que, llegados a este punto, pienses que un módem es algo antiguo y que tú en tu casa solo tienes un router y así lo llamamos de forma común. Lo cierto es que ya son muchas las operadoras que lo que proporcionan son modelos más modernos de routers que incorporan el módem en su interior. Así pueden conectarse a la línea telefónica y a la vez son capaces de transmitir la señal a todos los dispositivos que haya, bien por conexión Wi-Fi o por cable.
Lo más común es que los modelos combinados sean los que tenemos en casa. El funcionamiento es idéntico a los anteriores: el módem recibe la señal y el router la transfiere. Pero con la diferencia de que no hay un dispositivo conectado al teléfono y otro dispositivo conectado al primero, sino que están en el mismo aparato. Actualmente, al hablar de “router” nos referimos (en la mayoría de los casos) a un router con módem incorporado y que suele cubrir las necesidades básicas en cualquier hogar y suele ser suficiente salvo que tengas una gran cantidad de dispositivos conectados de forma simultánea y necesites algo más potente.
Al tener un solo dispositivo que cumple con las funciones de modem y router, no tenemos que preocuparnos por configurar y administrar dos dispositivos separados. La configuración de un modem router puede ser más sencilla que la de dos dispositivos separados, ya que el usuario solo tiene que seguir las instrucciones para configurar un solo dispositivo en lugar de dos. Y, al tener un solo dispositivo que realiza ambas funciones, el rendimiento puede ser óptimo y estable que con dos dispositivos separados.
Además, al comprar un solo dispositivo en vez de dos puede ser más económico y ahorrar dinero a largo plazo. Y, por si fuera poco, se requiere menos cableado y se evitan problemas de enrutamiento.
¿Cuáles son las diferencias entre un módem y un router?
Ahora que ya sabemos qué es un módem y qué es un router y las distintas funciones de las que se encargan, nos interesa saber cómo diferenciarlos. El truco para hacerlo fácilmente, si tienes dos aparatos, es fijarte en si está conectado a la línea telefónica o no. El router será el que no esté relacionado con tu fijo y, en cambio, el módem sí que lo hará. Asimismo, el módem casi nunca tendrá antenas, mientras que el router sí para mandar la señal WiFi a todos los rincones de la vivienda.
Otra manera de diferenciarlos es fijarse en su forma y puertos. Lo normal es que un módem tenga conexiones específicas para la entrada de la línea del ISP, como un cable coaxial o un cable de teléfono con conector RJ11, y salidas para conectar un router o un dispositivo directamente. Por lo general, el módem cuenta con menos puertos, ya que su función principal es recibir la señal de la operadora.
Por otro lado, un router suele tener más puertos. Entre ellos, se encuentran los que sirven para conexiones Ethernet con dispositivos cableados y antenas para la conexión inalámbrica a través de WiFi. Además, los router modernos suelen tener más de una antena, lo que los hace más detectables y fáciles de distinguir.
Pero la principal diferencia entre un módem y un router es que el primero se utiliza para conectarse a Internet. Por su parte, el router se utiliza para compartir una conexión a Internet entre varios dispositivos. Es posible que algunos dispositivos combinen las funciones de módem y router en un solo dispositivo, como puede ser el «módem router».
¿Cuál comprar y qué tener en cuenta?
Ahora que sabemos la diferencia entre módem y router, podemos saber que no es lo mismo y que ambos son necesarios. Eso sí, es habitual y frecuente que sólo tengamos un dispositivo que haga la función de ambos, aunque conviene saber las diferencias si vas a comprar uno nuevo o si quieres entender por qué hay dos aparatos. Es difícil encontrar en tiendas un módem normal, clásico, ya que es muy raro que sólo necesitemos una conexión por cable y en cualquier casa (u oficina o incluso tienda) tenemos todo tipo de dispositivos conectados a la red. Por eso, si tu duda es: qué comprar, módem o router, lo lógico es que apuestes por el segundo modelo y te asegures (en la mayoría de los casos es así) que tiene también módem incorporado y que bastará con conectarlo a la red telefónica para enviar señal de Wi-Fi suficiente para toda la casa o para varios dispositivos a través del cable.
Si no tenemos cobertura en alguna zona y no es suficiente con un router convencional, deberíamos estudiar cualquiera de las tres opciones para mejorar la señal: crear una red de malla o Wi-Fi Mesh, apostar por repetidores Wi-Fi convencionales que multipliquen velocidad y cobertura o usar extensores de red que nos permitan la conexión Wi-Fi en habitaciones donde no hay otras alternativas.
Una vez que nos ha quedado claro qué es un módem o un router, hay una serie de aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de comprar uno. No compramos en la actualidad un «módem» como tal.
Versión del WiFi
Hay muchas versiones de WiFi, por lo que es importante que a la hora de realizar una inversión comprando un router, nos fijemos en que sea compatible con las versiones más modernas. En este caso es recomendable que sea compatible con WiFi 5, aunque lo ideal es que cuente con certificación para WiFi 6. Ofrece mejoras significativas en términos de velocidad, eficiencia y capacidad en comparación con versiones anteriores como Wi-Fi 5 y Wi-Fi 4.
Es importante tener en cuenta que para aprovechar las mejoras de Wi-Fi 6, se requieren dispositivos compatibles con Wi-Fi 6 en ambos extremos de la conexión, es decir, tanto en el router como en los dispositivos que se conectan a él.
Puertos
Recomendable fijarse en los puertos Ethernet que nos ofrece y los que podemos necesitar a diario para conectar cualquier equipo por cable, así como los puertos USB y el estándar de los mismos para que nos permitan altas transferencias en la red local, USB 3.0.
Procesador y memoria
El procesador y la memoria son dos de los elementos más importantes en cualquier dispositivo, ya que se encargan de procesar toda la información y de garantizar un rendimiento al equipo. Por lo tanto, debemos fijarnos en el procesador y memoria del router para garantizarnos un óptimo rendimiento.
Firmware
Si nos vamos a alguna de las marcas más reconocidas como fabricantes de routers y modelos actuales, seguro que contarán con un firmware completo que no nos permita acceder y configurar un montón de opciones. En el caso de modelos un poco más obsoletos o marcas no muy reconocidas, podemos encontrarnos con que ciertos aspectos no son configurables.
Routers recomendables
Vamos a ver cuáles son los algunos de los mejores dispositivos que podemos adquirir en la actualidad para conseguir que nuestra conexión a Internet nos otorgue todo su potencial.
VM Fritz!Box 7530 AX International
Tenemos el AVM Fritz!Box 7590 como un gran exponente de este tipo de producto. Este modem-router 4×4 WiFi AC con MU Mimo es capaz de otorgar velocidades de hasta 1.800 Mbps a 5 GHZ y 600 Mbps en 2,4 GHz. Además, tiene 4 LAN Gigabit, un USB 3.0 y control parental configurable.
D-Link DAP-2680
Este punto de acceso inalámbrico está especialmente pensado para un contexto empresarial de alto rendimiento. Cuenta con velocidades inalámbricas de hasta 1.750 Mbps, sumadas a velocidades en las dos bandas, de 2,4 y 5 GHz. El D-Link DAP-2680 cuenta con asignación automática de frecuencia y tiene un consumo de energía máximo de 17.53 W.
