La dirección IP (Protocolo de Internet) es un identificador de red que utiliza un dispositivo para conectarse a Internet. Hay diferentes tipos, pero de la que vamos a hablar hoy es de la dirección IP fija o estática, que es la que se asigna a un aparato de forma permanente. ¿Cuáles son sus características? ¿Qué ventajas o inconvenientes tiene? Si te interesa contratar una dirección IP fija, ¿cuánto cuesta? ¿Cómo puedes hacerlo? ¿Qué operadores la ofrecen?
Siempre que accedemos a una página web, el router WiFi asigna una dirección IP a cada dispositivo. El fin de esta acción es reducir el riesgo de un posible fraude, ya que evita el anonimato de la red. Por lo general, la dirección IP es dinámica y va variando conforme realizamos distintas conexiones. No obstante, puede cambiarse a una que sea fija e inalterable en el tiempo.
Lo conveniente es contar con una dirección IP dinámica, puesto que protege mejor nuestra privacidad. Además, evita que cualquier empresa pueda acceder a datos de su interés. Sin embargo, hay casos en los que una IP estática puede sernos útil. En especial, cuando necesitamos conectarnos a nuestros dispositivos en remoto.
Contratar una IP fija según tu operador
Para poder llegar a tener una IP fija por nuestra cuenta, lo cierto es que necesitaremos llegar a contratar este tipo de servicio en concreto con una compañía telefónica. Para ello, debes tener claro que necesitarás tener una tarifa de Internet de fibra.
Y si te estabas preguntando ¿con qué operadores podemos contratarlo? o ¿en qué tarifas y a qué precio? Aquí os dejamos todas las respuestas a vuestras cuestiones. No obstante, siempre es recomendable que confirmes con la operadora en cuestión, puesto que es un servicio que no ofrecen siempre a todos los clientes y, en algún caso, es necesario cumplir con una serie de características para que podamos optar a él.
Dirección IP fija de Movistar
Desde hace años que se confirmó por parte de varios usuarios de Movistar, a través de los foros oficiales, que habían recibido una carta que decía que la IP estática dejaría de ser de carácter gratuito.
En ese momento, recogíamos la carta recibida:
“Por estos motivos, con arreglo a lo previsto contractualmente y a la normativa de telecomunicaciones de aplicación, te comunicamos que a partir del próximo 15 de diciembre de 2019 el servicio de dirección IP estática que estás disfrutando con carácter gratuito deja de estar disponible en dichas condiciones, y pasará a ser una dirección IP dinámica. Si deseas mantener el servicio dirección IP estática con las nuevas condiciones llama gratuitamente al 1004 donde podrán ayudarte.”
Ahora, desde el foro de atención al cliente de Movistar podemos conocer el precio de la misma, vigente en la actualidad. El servicio de direccionamiento estático o IP fija de Movistar tiene un precio de 30 euros al mes con IVA incluido.
Como se puede comprobar, se trata de un servicio que constantemente está sujeto a revisión:
«La contratación de una dirección IP estática para tu servicio de Internet tiene un coste mensual de 30 € (IVA incluido). Para poder contratarla, es necesario que tengas activo un paquete de Movistar Internet o uno que lo incluya, como Movistar Fusión. La activación de la IP estática no requiere realizar cambios en la configuración de tu equipo, ya que la red asigna automáticamente una dirección IP fija al router. Además, este servicio no tiene compromiso de permanencia«, como explica un moderador de Movistar en su comunidad oficial.
Además, es un precio que se mantiene en el tiempo. Si tienes dudas, siempre puedes revisar la Comunidad Movistar (el foro oficial del operador) para comprobar si hay algún cambio o ponerte en contacto con la teleco para preguntar cuál es el precio de este servicio con el que se permite tener una IP estática al contratar Internet con el operador español.
Contratación de una IP fija con Vodafone
Vodafone también ofrece este servicio como “una identificación única y segura a las conexiones a internet de tu negocio”.
Tiene un precio de 15 euros al mes sin IVA o por 18,15 euros al mes con IVA incluido y debes contactar con un asesor de Vodafone para poder contratarlo. Entre las funciones o ventajas que destaca Vodafone está la seguridad en las conexiones, control de permisos, servicios de conexión remota, videovigilancia…
En las condiciones legales podemos leer algunos detalles:
«El servicio de IP Fija es un servicio ofrecido por Vodafone para Profesionales y Pequeñas Empresas que no tiene permanencia y que se contrata sobre los servicios de Fibra o ADSL que tenga contratados el cliente. En el caso de contratar el servicio de IP Fija, la IP se mantendrá fija mientras no se cambie la modalidad o características del servicio, ni su ubicación o existan razones técnicas justificadas enfocadas a una mejor gestión de un recurso escaso como el direccionamiento IP. En esos casos, si por motivos técnicos no se puede mantener la misma dirección IP se le suministrará al CLIENTE una nueva dirección IP fija«.
Por lo tanto, hay que tener en cuenta que no es para todo el mundo, ya que es un servicio destinado, tal y como afirma la operadora británica, a «profesionales y pequeñas empresas«.
Además, nos dan la opción de contratar este servicio desde el área de clientes de Mi Vodafone, accediendo a la pestaña Descubre, dentro de «Promociones para ti y tu negocio».
Orange y la dirección IP fija
Orange también ofrece esta posibilidad. Como las demás, pagando. Está disponible por 15 euros al mes dentro de las funcionalidades que incluye Network Plus para empresas. El precio va desde los 12 euros al mes sin IVA incluido (desde 15 € al mes IVA incluido) y nos permite tenerlas desde la nube de Orange. Nos indican desde la web:
- IP fija en la nube: con Network Plus, al estar virtualizada, la IP fija entrante no cambia durante el ciclo de vida del cliente.
- Múltiples IP fijas entrantes: con Network Plus podemos ofrecer 1, 8 y 16 IP, con un máximo de 25 IP fijas por acceso.
Además, añade la IP fija con alta disponibilidad con Fibra Oro que funciona como backup de navegación para poder acceder al servidor hasta que se resuelva una caída de fibra en caso de incidencia, por ejemplo. Dentro de los servicios de Network Plus se ofrecen otros como seguridad avanzada por 15 euros al mes (+ IVA) y SuperLAN por 20 euros al mes por sede (con IVA no incluido).
Y al contrario de otras compañías, el requisito que pone Orange para tener la posibilidad de contratar una IP fija es que el cliente tenga contratada una tarifa de fibra. Se puede contratar este servicio llamando a los teléfonos 1470 (para particulares) y 1471 (para empresas). Ambos números de contacto son gratuitos desde cualquier operador nacional.
Cuándo puedo contratar una IP fija con Yoigo
Yoigo no permite tener una dirección IP estática salvo que tengas tarifas orientadas al sector de negocio y de autónomos. Como cliente particular no tienes acceso a esta opción, pero sí como empresa.
El precio en Yoigo es de 12 euros al mes (sin IVA incluido) que se suman a la cuota de la tarifa que pagas mes a mes. No tiene permanencia y podemos desactivarlo siempre que queramos. Es compatible con todas las tarifas de empresa independientemente de si elegimos una tarifa de 500 Mbps, 600 Mbps o 1 Gbps y es un servicio adicional que no está incluido en el precio habitual.
MasMovil para contratar una IP fija
MasMovil también nos ofrece este servicio. Pero, como ocurre también en otras compañías telefónicas –como es el caso de Yoigo-, esta operadora da la oportunidad de que se pueda contratar si se tiene contratado a alguno de los diferentes planes profesionales que ofrece la compañía.
Como usuarios particulares, si estamos interesados en contratar un servicio de IP fija, pero no tenemos el tipo de tarifa profesional que requiere la operadora, no vamos a poder llevar a cabo la contratación del servicio, con independencia de querer asumir, o no, el coste.
El precio que pone MasMovil a este servicio en particular es de 12 euros al mes sin IVA incluido. Es decir, es el mismo coste a pagar que se van a encontrar los clientes de Yoigo (que también pertenece al Grupo MasOrange).
¿Por qué usar una dirección IP Fija?
Usar una IP fija tiene una serie de ventajas más allá de conformarnos con la dinámica que nos asigna el operador por defecto. La principal es que tenemos control exclusivo de la IP para no caer en bloqueos que no controlamos, por ejemplo. Pero no solo esto, sino que nos permite acceder de forma remota a cualquiera de nuestros dispositivos o archivos. Además de que permitirá que los sitios web puedan llegar a funcionar más rápido.
Para qué sirve
Por ejemplo, podemos tener conexiones FTP o web, alojamiento. También podemos acceder a un sistema de videovigilancia o alarmas o bases de datos que pueden ser a nivel profesional de inventarios, por ejemplo. Y, como decimos antes, podemos tener control remoto de dispositivos. No solo control remoto de ordenadores, sino también control remoto a nivel profesional de un TPV o de la domótica del negocio.
Aunque estos no son los únicos usos que se pueden hacer de una IP fija. Hay una serie de herramientas que necesitan contar con este tipo de IP en particular, como es el caso de los alojamientos de servidores web. Al igual que las pasarelas de pago seguras que normalmente nos encontramos en diferentes webs o los servidores de correo electrónico. Además, únicamente no solo sirve para esto, sino que también llega a ser de utilidad con el fin de poder llegar a tener identidad propia en la web. Con una dirección IP fija, tus usuarios siempre podrán acceder a tu sitio web o servidor sin tener que preocuparse por cambios en la dirección IP.
Además, una dirección IP fija puede ser útil para el monitoreo y seguimiento de la red. Si deseas monitorear el tráfico de red o el uso de dispositivos, tener una dirección IP fija puede ayudarte a hacer un seguimiento más efectivo de lo que está sucediendo en tu red. En lugar de tener que seguir diferentes direcciones IP, puedes enfocarte en una sola dirección IP fija para ver el tráfico de red y detectar cualquier problema.
Finalmente, una dirección IP fija puede mejorar la seguridad de tu red. Si estás utilizando una dirección IP fija, es posible que sea más fácil establecer una conexión segura, como una VPN. Esto se debe a que no tendrás que preocuparte por cambios en la dirección IP que podrían afectar la conexión. Además, si estás ejecutando un servidor o sitio web, una dirección IP fija puede ayudar a evitar ataques de denegación de servicio (DDoS) ya que es más difícil para los atacantes apuntar a una dirección IP fija.
¿En qué casos es preferible contratar una IP fija?
Son muchos los casos en los que una IP fija puede ser una muy buena idea. Sin embargo, pese a la gran cantidad de beneficios que puede llegar a ofrecernos, conviene tener en cuenta que no todos los perfiles de usuario deben optar por ella. Puesto que sus beneficios están orientados principalmente a un determinado perfil.
Es recomendable apoyarse en una IP fija cuando trabajamos con servidores y con servicios remotos. Es la única forma de asegurar que la conectividad va a ser más sencilla y, además, permite a otros dispositivos conectarnos de una forma más fácil. Algo que es clave cuando trabajamos en movilidad.
Además, si eres un usuario con conocimientos técnicos avanzados, también es una buena apuesta por este tipo de IPs. Especialmente si estás habituado a hacer tareas como enrutamientos complejos o implementaciones de ciertas soluciones de seguridad para garantizar la privacidad de tus equipos. Una IP estática te va a facilitar considerablemente este proceso y no necesitarás ajustar constantemente la configuración para poder hacer uso de ella.
Por lo tanto, aspectos como la privacidad y la seguridad y las necesidades específicas con las que contemos son solamente algunos de los elementos que debemos estudiar para comprobar si, efectivamente, es necesario apostar por una IP estática o puedes continuar trabajando con una IP dinámica, como es habitual.
¿Tengo IP fija o dinámica?
El método más rápido para salir de dudas es llamar directamente a tu compañía telefónica con la que tienes contratada la tarifa de Internet. Aunque ya te advertimos que casi al 100 % tienes una IP dinámica si no has contratado el servicio adicional. Además, ten claro que no todas las operadoras comercializan este tipo de alternativa.
En cambio, si ya estás pagando todos los meses por el servicio de tener una dirección IP estática y quieres salir de dudas, entonces ponte en contacto con tu operador. Y si no te da una respuesta clara, hay una serie de herramientas que te permiten conocer este dato. La cuestión es que si el identificador no varía con el paso del tiempo, quiere decir que es una IP fija. Pero si va cambiando, lo cierto es que sigues con una dirección dinámica.
Alternativas a IP Fija
Pese a que el camino más sencillo es decantarnos por alguna opción de pago, la realidad es que también es posible acudir a alternativas gratuitas. Si no queremos pagar mensualmente por una IP fija para alguna de las ventajas o servicios que hemos explicado antes, hay soluciones que pueden servirnos de ayuda. No es necesario utilizar una de estas opciones para acceder de forma remota a nuestros archivos, sino que hay programas de escritorio remoto que nos permiten el control.
El clásico Teamviewer, por ejemplo, pero también Google tiene gratis su Escritorio Remoto que nos permite acceder a otros dispositivos desde el teléfono o desde otro ordenador, por ejemplo.
Otra opción y alternativa es usar un servicio de DNS Dinámico o DynDNS. Lo que hacen estos servicios es que reenvían las direcciones IP a una red con dominio fijo. Es decir, podemos identificar fácilmente el ordenador o servidor a través de un nombre de dominio, aunque la dirección IP vaya cambiando. Si la dirección asignada cambia, el router “informa” al servicio DNS y este lo actualiza automáticamente para que nosotros, al acceder, no tengamos ningún problema ni tengamos que sabernos la nueva.
Existen servicios de DNS Dinámico (DDNS) muy consolidados, muchos de ellos con planes gratuitos robustos. Opciones como DuckDNS, Dynu o No-IP son excelentes puntos de partida y, en la mayoría de los casos, eliminan la necesidad de contratar una IP fija de pago.
Ventajas e inconvenientes de tener IP Fija
Como ya hemos visto en apartados anteriores, una IP fija no es lo más común en un hogar. Este tipo de servicios está dirigido principalmente al mundo empresarial, de tal forma que las compañías y los autónomos suelen ser los clientes que más contratan una IP Fija.
En cuanto a las ventajas de tener una IP Fija, podemos hacernos con todo el control de nuestros dominios de Internet. O contar con una mayor velocidad de carga y descarga y con una conexión más estable y eficiente. Por ejemplo, podemos encontrarnos con la necesidad de crear un servidor de correo electrónico propio, que no sea Gmail de Google ni Outlook de Microsoft. También es posible diseñar una página web y alojarla en un servidor que hayamos creado para nosotros.
Además, es útil para las grandes corporaciones que busquen formar un espacio único en el que se conecten todos los dispositivos de la empresa. En especial, esto sirve para las empresas con cámaras de seguridad inteligentes.
Pero… ¿hay algún riesgo por tener instalada una IP estática? Lo cierto es que existe una serie de problemas peligrosos en comparación con las IP variables. En primera instancia, operar con una IP Fija es contraproducente en términos de seguridad. Esto se debe a que la dirección siempre es la misma. Por lo tanto, hay más probabilidades de que los ciberdelincuentes entren a robar datos e información sensible.
Además de su precio, la privacidad de navegación por la red puede verse alterada por los ataques cibernéticos. Sobre todo, afectaría a las empresas, ya que puede ocasionar verdaderos desastres.
Sin embargo, ser un objetivo fijo en Internet te expone a mayores riesgos. Es imprescindible que tomes medidas proactivas para proteger tu red. Implementar una configuración de seguridad robusta no es opcional, es una necesidad. Por ejemplo, la posibilidad de tener un acceso remoto seguro o realizar una configuración correcta de la IP WAN.
Una IP fija, al ser un objetivo estático, requiere una configuración de seguridad robusta. A continuación, te presentamos un checklist basado en recomendaciones de organismos como el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad de España) que debes implementar para la seguridad de la IP fija:
- Cambiar las credenciales del router – prioridad crítica: No utilices nunca ‘admin/admin’ o contraseñas por defecto. Crea una contraseña larga y compleja.
- Configurar un firewall – prioridad crítica: Bloquea todos los puertos por defecto y abre solo los estrictamente necesarios para tus servicios (ej. puerto para tu servidor VPN).
- Desactivar UPnP y WPS – prioridad alta: Estos protocolos pueden crear agujeros de seguridad automáticos. Desactívalos desde la configuración del router.
- Mantener actualizado el router – prioridad alta: Revisa y aplica las actualizaciones del firmware de tu router periódicamente para protegerte de vulnerabilidades conocidas.
- Utilizar una VPN para accesos remotos – prioridad recomendada: En lugar de exponer servicios directamente a Internet, accede a tu red local de forma segura a través de una VPN.
Más allá de la IP fija: tipos de direcciones
Si planeas contratar una IP fija, lo más normal es que ya conozcas los distintos tipos de direcciones que hay. No obstante, si no es el caso y quieres saber antes las diferencias que existen, te hacemos un pequeño resumen. En primer lugar, están las direcciones IP públicas y privadas, que nos sirven para saber dónde se produce la identificación. Por ponerte un ejemplo, todos tus dispositivos conectados a Internet (el ordenador, el móvil o incluso la aspiradora) tienen una dirección IP privada que los identifica dentro de la red global que es tu casa. A su vez, el conjunto de aparatos que se conectan a tu WiFi, forman parte de una misma red IP pública. La primera diferencia es un producto de otro dentro de tu domicilio y el resto distingue tu conexión de la de otros.
Pero no solo hay dos tipos. La dirección IP pública puede ser dinámica o fija. Cuando nos referimos a una dirección IP dinámica, hablamos de la que tu proveedor de Internet te asigna de manera aleatoria siempre que esté disponible. Esta va rotando, no es siempre la misma, de ahí su nombre. Mientras tanto, tenemos las direcciones IP públicas estáticas, que son permanentes y de las que te hemos hablado en esta publicación. No se modifica ni varía ni aunque reiniciemos el router ni aunque lo apaguemos ni a lo largo del tiempo. Pero estas últimas son, generalmente, de pago. Si queremos que nuestra IP no cambie nunca, debemos pagar al operador por ello.
