¿Es posible tener instalado Windows 10 y Windows 11 en el mismo PC?

Windows 11 lleva ya dos meses con nosotros. Sin embargo, hay muchos usuarios que, ya sea porque el sistema operativo no es compatible con sus ordenadores, o porque no quieren perder funcionalidades, han decidido no actualizar de momento. Sin embargo, ¿es posible hacer la transición más sencilla teniendo ambos sistemas operativos instalados?

Windows 11 cuenta ya con una cuota de mercado del 8,3% de los usuarios de Steam. Entre el resto de usuarios, todavía no tenemos una fuente fiable de datos, pero es de esperar que durante el próximo año la cuota de mercado de Windows 11 vaya a seguir creciendo.

Ese crecimiento llegará a pesar de Microsoft, que en lugar de mejorar y mantener algunas funciones de Windows 10, ha decidido eliminar muchas de ellas, haciendo que el salto a la nueva versión no sea buena idea si hay funciones útiles que usas a diario. La compañía ha reculado en algunas de ellas, como la posibilidad de arrastrar elementos a las ventanas que tengamos abiertas en la barra de tareas, pero otras muchas de momento no van a regresar.

Por ello, una forma excelente para facilitarte la transición a la nueva versión del sistema operativo es tener dos instalaciones de Windows. Para ello, tienes dos opciones: instalar el sistema operativo en una segunda unidad SSD, o hacer una partición en el que tengamos el sistema operativo principal.

Puedes instalar dos Windows, y es una buena idea

Si no tienes más unidades SSD disponibles en tu ordenador, te tocará hacer una partición. En el pasado, particionar un disco obligaba a formatearlo. Sin embargo, con las versiones de Windows más recientes, no hace falta que perdamos ni un solo bit de datos. Para ello, tenemos que ir a la herramienta de Administración de discos en Windows 10.

Una vez estemos en ella, tenemos que hacer clic derecho en la herramienta en la que queramos liberar espacio, y pulsar en “Reducir volumen”. Tras ello, nos saldrá una ventana en la que podemos elegir el tamaño en el que la queremos reducir. Una vez lo hayamos elegido, nos saldrá ese espacio como vacío, y a partir del cual podremos crear una nueva partición haciendo clic derecho en ese espacio nuevo, y creando un nuevo volumen simple.

reducir volumen 2

En esa nueva partición, suponiendo que tenga como mínimo 64 GB libres para instalar Windows 11, podremos instalarlo cómodamente. Lo mejor sería que asignásemos al menos la mitad de espacio a la unidad. De esa forma, si finalmente nos acabamos acostumbrando a Windows 11 y nos gusta, podemos usar esa partición como la definitiva, y borrar la anterior. Tras ello, tan sólo tendremos que añadir el almacenamiento que hayamos quitado previamente dándole a Extender volumen.

Cuando instalemos Windows 11, ya sea desde Windows 10 o usando un pendrive para ello, pasaremos a tener dos opciones al arrancar el ordenador. Estas dos opciones aparecerán al iniciar el ordenador, y el sistema nos permitirá elegir cuál de las dos queremos usar para iniciarlo. Siempre podemos cambiar el orden para darle prioridad a una u otra en el caso de que queramos que, por ejemplo, arranque siempre en Windows 10. Cuando demos el paso definitivo a Windows 11, ya podremos eliminar la otra, y nos arrancará directamente en la nueva.

windows 10 o windows 11

Con este método, la transición a Windows 11 te será mucho más sencilla, aunque puede que no sea tan cómodo como actualizar tu instalación actual, ya que perderás programas y configuraciones, y tendrás que instalarlos todos por doble. Al menos te será cómodo para instalarlo y utilizarlo durante un tiempo hasta que te acostumbres para ver si hay alguna función que echas en falta.

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