Smart TV de CHiQ, OK, Infiniton… ¿son fiables estas marcas «raras»?

Todos conocemos a los principales fabricantes de Smart TV del mercado. Entre los que más venden encontramos a Samsung, TCL, LG, Hisense, Sony, Xiaomi o Panasonic. Sin embargo, hay otras muchas marcas prácticamente desconocidas que venden teles muy baratas y con unas prestaciones que pueden ser muy atractivas si no quieres gastar dinero, como CHiQ, Ok, Engel, Radiola, Infiniton, NPG o Blaupunkt. Pero, ¿son de fiar?

A la hora de comprar un televisor, tenemos que analizar muchas de sus especificaciones y ver qué se ajusta mejor a lo que buscamos. Puede que prefiramos por ejemplo una mejor calidad de sonido frente a una mejor calidad de imagen, o un tamaño más pequeño a cambio de tener un sistema operativo con más aplicaciones.

Más baratas a cambio de peores prestaciones

Así, cuando empezamos a recortar en precio, terminamos adentrándonos en un mundo bastante oscuro de televisores por debajo de los 300 euros, donde tenemos que empezar a hacer algún tipo de sacrificio a cambio de tener un televisor más barato. Entre ellos encontramos normalmente una resolución menor (1080, o incluso 768p), ausencia de Smart TV o menor tamaño.

Este tipo de televisores siempre han sido baratos, al ir muy por detrás de lo que es considerado estándar en el mercado. Con ello, buscan ofrecer precios que bajan de los 300 euros, y que incluso pueden situarse por debajo de los 200 euros. Por ello, no hay nada raro a la hora de comprar uno de estos dispositivos, sino que lo único que tenemos que tener en cuenta es que vamos a estar muy por detrás de lo que están ofreciendo otros modelos más caros del mercado.

Este tipo de modelos baratos sirven también a los fabricantes como lanzadera para ofrecer modelos que compitan en prestaciones con otros baratos de otros fabricantes. Un ejemplo claro es el de CHiQ, que tiene modelos de televisor que van desde las 32 pulgadas con resolución HD hasta las 65 pulgadas con 4K. Incluso tienen modelos 4K de más tamaños, como 43, 50, 55 y 58 pulgadas, contando con Android TV como sistema operativo.

El fabricante del panel, uno de los datos clave

Al final, fabricar un televisor no tiene demasiado misterio. Muchas de estas marcas baratas de televisores tienen mucho de ensambladores y poco de fabricantes, tal y como pasa por ejemplo en los ordenadores portátiles o los móviles. La mayoría utiliza paneles de fabricantes como TCL, AU Optronics, BOE o HKC. Los chips que usan son de fabricantes como MediaTek, mientras que la memoria o el almacenamiento tienen también unos proveedores muy claros. El sistema operativo con las apps lo proporciona Google, aunque también pueden recurrir a soluciones un poco turbias que nos obligarán a usar un dispositivo externo para disfrutar de todas las apps del mercado. Por ello, es importante mirar webs como DisplaySpecifications para encontrar información de los paneles.

Si comprar uno de estos televisores baratos te genera dudas, siempre puedes tener en cuenta que, si los compras en una tienda española, vas a tener dos años de garantía, por lo que te aseguras de que no vas a tener problemas de durabilidad. Eso sí, si estás obteniendo un televisor más barato es porque vas a tener menos prestaciones, como un brillo más bajo o peor reproducción de color, ya que el elemento más caro de un televisor es su panel, y es el primero en el que un fabricante que quiere vender un televisor barato va a recortar.

Por ello, puede que incluso pasados unos años, si el fabricante del panel no es muy de fiar, vayas a tener problemas de color o pérdida de luminosidad, pero no suele ser lo normal. Es a algo que juegas cuando compras una tele de 200 o 250 euros. Las mismas marcas tienen modelos con paneles más fiables, por lo que siempre es mejor gastarse un poco más y garantizarse una correcta durabilidad.

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