Comodidad o precio, ¿qué lleva más a la gente a piratear?

Comodidad o precio, ¿qué lleva más a la gente a piratear?

Alberto García

La piratería de contenido multimedia ha caído en los últimos años. La existencia de las plataformas de streaming ha supuesto la adaptación de la industria audiovisual a las demandas de comodidad que exigían los usuarios. Sin embargo, hay muchos que todavía siguen pirateando, y un nuevo estudio revela los motivos.

El estudio es el Online Copyright Infringement Tracker, elaborado anualmente por la UK Intellectual Property Office de Reino Unido. En ella, se evalúan los hábitos de consumo de contenido de personas mayores de 12 años. Este año vemos algunos cambios a mejor en el comportamiento de los usuarios, pero también hay otros a peor.

El 23% de los usuarios piratea

Para empezar, hay menos usuarios que piratean. En años anteriores, la cifra era del 25% de los encuestados, y ahora ha bajado al 23%, por lo que prácticamente uno de cada cuatro consume contenido de fuentes ilegales. Sin embargo, estos consumidores también consumen contenido legal, como puede ser el cine. El 20% de todos los aficionados a las películas piratea de forma ocasional, pero sólo el 3% usa servicios de piratería de manera exclusiva.

En el caso de la música, el 18% usó fuentes no autorizadas, pero sólo el 2% lo hace de manera exclusiva. Para juegos, la cifra fue del 10 y del 2%, respectivamente. Sin embargo, para software y revistas digitales la situación es diferente, donde la mayoría de piratas no ha comprado nunca nada legalmente.

El segmento que más porcentaje de piratas tiene son los deportes en directo. De todos los que vieron deporte en directo por streaming, el 37% usó fuentes ilegales, lo que supone un aumento frente al 34% del año pasado. De ellos, un tercio nunca ha usado servicios legales.

El estudio también preguntó sobre las principales motivaciones de los usuarios para piratear. Entre los motivos para piratear se suelen encontrar tres motivos: que un contenido no está disponible de manera legal en un país, que su precio es algo elevado o no quiere pagarse, o que es más cómodo piratearlo que consumirlo de manera legal.

Convencer a los piratas de que no pirateen es difícil

La comodidad es algo que cada vez es más difícil de justificar, ya que tenemos las plataformas de streaming para ver multitud de contenidos, o podemos alquilar o comprar las películas en plataformas como Play Películas o Prime Video. En música, plataformas como Spotify ponen más fácil que nunca acceder a millones de canciones, siendo mucho más cómodo usarla que piratear.

El estudio analiza también qué se puede hacer para convencer a los piratas de que lo que hacen está mal. El mensaje de que hacen daño a las empresas no tuvo ningún efecto, mientras que hablarles del efecto que la piratería tiene entre los pequeños artistas o empleados de la industria sí que tuvo efecto. Entre los piratas más acérrimos también caló el peligro de malware y virus, así como el de la amenaza de recibir multas por piratear.

En definitiva, el contenido legal se ha ido abriendo cada vez más a los usuarios, ofreciendo alternativas cómodas y viables, y haciendo que la piratería se vaya reduciendo. En el deporte online, sin embargo, el complicado acceso y los altos precios llevan a los usuarios a la piratería. El coste es el principal motivo para piratear, ya que, si se ofrece un servicio cómodo como ocurre con la música en streaming, los usuarios no tienen problemas en usar las opciones legales.