Nada impide ya que el FBI pueda tener el historial de navegación de los usuarios

Estados Unidos acaba de dar un enorme mazazo contra la privacidad. El Senado tiene un año bastante movido en cuanto a privacidad e Internet se refiere, y no podrían haber empezado de peor manera estos nuevos desafíos tras aprobar una nueva ley que permite al FBI espiar a los usuarios.

Con 59 síes y 37 noes, la votación ha acabado con la aprobación de que el FBI podrá acceder al historial de navegación y búsqueda de los usuarios sin orden judicial. Ha habido intentos por parte de algunos senadores de eliminar de la revisión de la Patriot Act este aumento de poderes de las agencias de espionaje sobre los ciudadanos de Estados Unidos, pero la enmienda no se aprobó por un solo voto. Si Bernie Sanders hubiera acudido junto a otros demócratas que se ausentaron, la votación de la enmienda habría sido positiva.

La vigilancia de los usuarios en Internet no evita crímenes

Según afirman algunos senadores, esta ley es una de las peores aprobadas en el último siglo en Estados Unidos, ya que además afirma que no hay ninguna evidencia de que la vigilancia masiva de los ciudadanos haya salvado vidas. El gobierno reconoció en un informe que las medidas de vigilancia actuales han costado a los estadounidenses 100 millones de dólares, y sólo han conseguido una pista en cuatro años.

Este cambio llega a Estados Unidos en un momento donde se está usando Internet más que nunca debido al confinamiento, ya que muchos están trabajando desde casa o están usándolo para pasar las horas.

Los defensores de la privacidad llevan avisando desde hace más de una década que permitir el acceso al historial de navegación y a las búsquedas por Internet por parte de las autoridades puede hacer que se imponga censura en activistas, sindicatos o cualquier tipo de persona que el gobierno del país considere como una amenaza.

Las DNS con HTTPS fuera de EEUU serán la única manera de protegernos

Lo que esto significa es que el FBI podrá acceder cuando quiera a las búsquedas que hacen sus ciudadanos en Internet, así como conocer el historial de navegación. De momento no está claro cómo harán esto, ya que Google lleva todo nuestro tráfico a través de HTTPS, y los operadores no saben qué es lo que buscamos si utilizamos unas DNS que no son suyas, o incluso DNS por HTTPS. Es posible que la ley obligue a Google a ceder a las autoridades esos datos, lo cual es realmente peligroso, por lo que habría que recurrir a DNS que no estén radicados en Estados Unidos, y las DNS de Google lo están.

El FBI no necesitará probar ni siquiera que el usuario al que quieren espiar está relacionado con algún delito en la red. Además, esos datos probablemente se almacenarán, por lo que tendrán una base de datos para consultar la información que quieran de los usuarios.

El nuevo Patrioct Act tiene como objetivo, por tanto, tener el amparo legal para poder espiar en todos los ciudadanos de Estados Unidos, y eso incluye a cualquiera que use una VPN en el país. Por tanto, tened mucho cuidado con las webs que visitáis cuando estéis usando un nodo situado en el país a partir de ahora.