Honda-e, un pequeño y futurista eléctrico para recorrer la ciudad

Desde que se pusiera en conocimiento, el Honda-e ha resultado como uno de los coches 100% eléctricos más llamativos del panorama. Ya no solo por sus rasgos distintivos y bien diferenciados del resto de vehículos de la casa nipona, sino por la gran tecnología de la que hace partícipe a los usuarios. Evidenciado desde el primer momento como un pequeño urbanita, tiene grandes dotes para tenerlo en cuenta (aunque ya avisamos que su autonomía no es su gran fuerte).

Presentado en 2017, nacido a finales de 2019 y con sus primeras ventas a mediados de 2020, el Honda-e se ganó al público desde el primer día. Lo hizo como un urbano de compacto tamaño, cinco puertas y propulsión eléctrica, bautizado como el primer coche eléctrico de la casa nipona, donde la marca quiso apostar fuerte con él.

Tanto fue así, que la respuesta del público no se hizo esperar, puesto que en los primeros compases su nivel de acogida llegó a un ritmo que ni la propia Honda se esperaba. El resultado dio un vehículo de gran consideración en grandes frentes (que no en todos), con unas características propias de la tecnología japonesa…

Pero con notables diferencias de lo que habíamos visto en cualquiera de los coches de la casa. Al ser el primero de los electrificados, resultó así como el más alejado, con rasgos propios poco antes vistos en otras marcas, con diseños muy modernos, actuales, y todo en una proporción de detalles minimalistas que lo adjudicaron como el gran deseo del público.

Sin embargo, más allá de su imagen futurista, su tecnología interior, y su concepto realmente original, lo cierto es que, al menos en las primeras versiones que se encuentran hoy en nuestras calles, lo que se observa es que está creado para un ritmo de vida más urbano que otra cosa. Tanto, que han llevado este nivel al máximo a partir de una todavía escasa autonomía de apenas 220 kilómetros. Es verdad que se esperan versiones próximas a llegar, como la del 2022, con la que podría ver incrementados estos números. Sin ganar en su precio, tiene una potencia de 113 kW (154 CV) y sus rivales más cercanos son el Fiat 500e, el Peugeot e-208, el Opel Corsa-e y el Renault Zoe.

  • Tipo: 100% eléctrico
  • Año de fabricación: 2019
  • Precio: 39.000 euros
  • Capacidad: 5 plazas
  • Potencia: 113 kW
  • Aceleración: 8 segundos/100km/h

Diseño

Como decimos, este modelo de Honda, el Honda-e, se trata de una visión realmente futurista y agradable para todos, pero de la que también comparte algunos síntomas vintage. De hecho, es la propia marca la que se dirige a él como un estilo ‘neoretro’ de gran calidad. Y para muestra, lo que tenemos en su exterior, como podemos comprobar.

Claramente minimalista, está pensado para un uso eminentemente urbano. En él destacan y sobresalen las líneas muy limpias y sencillas de su carrocería, los simpáticos faros LED, que son exactamente iguales en la parte delantera y en la trasera, y los tiradores escamoteables de las puertas delanteras.

El frontal destaca por esa parrilla carenada que está formada por una pieza de color negro que contrasta a la perfección con el resto de la carrocería. Ahí están esos faros circulares, que van integrados en esa moldura, mientras que la toma de carga está situada en la peculiar abertura del capó. En el lateral destaca la ausencia de espejos retrovisores convencionales, donde en su lugar hay unas cámaras o pantallas interiores. Pensado para la ciudad, tiene unas medidas de 3,8 metros de largo, 1,5 metros de alto y 1,7 metros de ancho, lo que le hace entrar de lleno en el segmento de los utilitarios.

Versiones

En este sentido, el Honda-e del que hablamos es un coche que, aunque nació en 2019, ya se observan versiones superiores que llegarán próximamente y de la que ya conocemos algunos detalles propios. Como tal, la base será la misma del que nos atañe, aunque sí se observa que tendremos con él probablemente una mayor autonomía y, quizás, mejores prestaciones mecánicas.

Versiones Honda-e

El que repasamos esta vez es el que está en nuestras calles, el cual monta un motor de 113 kW, el equivalente a 154 CV de potencia, todo con una débil autonomía de 220 kilómetros y que va unida a una tracción en las ruedas traseras. Por tanto, y si hay algún punto que podría no convencer en estos momentos, es esa autonomía bajo el ciclo de WLTP, la cual será su mayor desventaja contra sus rivales.

La otra es la versión alternativa que se dan con él: la de 100 kW (con motorizaciones de 136 CV). Asimismo, para el 2022 también se espera una versión al estilo hermano mayor por sus grandes dotes mecánicas, pero también estructurales. Será el ‘e-N 2022’, esta vez con dimensiones de tamaño SUV. Saldrá a la venta en la primavera del 2022 y se tratará, por tanto, del segundo coche alimentado por baterías de la marca japonesa después de este ‘e’.

Motor y baterías

Está claro que el Honda-e es un coche urbano, y cuando hablamos de su batería o su autonomía la marca insiste en que no hace falta más en un coche con este enfoque. Su batería de iones de litio tiene 35,5 kWh de capacidad útil, las celdas están fabricadas por Panasonic y cuenta con refrigeración líquida.

Estas baterías son las que mueven al coche mediante un motor eléctrico de 113 kW (154 CV). De tracción trasera, el Honda-e genera 315 nm de par y una aceleración instantánea de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos. Creado con carácter deportivo, es capaz de ofrecer niveles de confort excepcionales, aunque los que puedan requerir de una mayor autonomía, quizás, sus 220 kilómetros de recorrido reales se les puede quedar un poco cortos.

Además, Honda asegura que este vehículo ofrecerá una dinámica de conducción por encima de la media de este tipo de vehículos, una perfecta combinación entre rendimiento y eficiencia, aderezado con una conducción bien deportiva. Una caja de cambios automática se encargará de gestionar el sistema, incluidos los diferentes modos de retención. Con las levas del volante podemos gestionar cuánta frenada regenerativa queremos aplicar.

Consumo

En cuanto al consumo, no es en absoluto el eléctrico más eficiente. De hecho, incluso podemos encontrar un gasto más alto de lo esperable en esta clase de vehículos urbanos y compactos. Tanto, que es fácil que el consumo medio, con uso medio entre ciudad y carretera, quede en torno a los 18 kWh/100 km, coincidente con el consumo homologado. Si en la ecuación introducimos trayectos por autopista, estaríamos en torno a 20 kWh/100 km.

Consumo Honda-e

De todos modos, como recalca la propia marca, es posible bajar de la barrera de los 17,5 kWh a los 100 kilómetros (en ciudad) siempre y cuando variemos nuestro modo de conducir y cuidemos la velocidad, haciéndolo todo un poco más suave. Ante esto, con el Honda-e también será factible superar en ciertos casos esos 220 kilómetros sin superar los 90 o 100 km/h y sin prescindir del aire acondicionado, que resta de 6 a 8 kilómetros del cálculo inicial cuando se conecta.

Interior y acabados

Con seguridad, su interior será uno de los aspectos que más te gusten de este coche (sino lo que más). La razón, como decíamos al inicio, es que es completamente diferente a cualquier otro modelo del mercado. Según la marca japonesa, ha sido diseñado de tal manera que recuerde al salón de una casa. Es de una habitabilidad más que suficiente.

Esto se aprecia en el diseño del salpicadero, que parece ser un mueble, con un acabado que simula a la madera, aunque no lo es realmente, pero está muy bien conseguido y es de buena calidad. El diseño de los aireadores recuerda a los coches de los setenta y ochenta. La consola central es pequeña, pero muy funcional, con botones físicos.

Interior Honda-e

Encima del salpicadero, que recuerda al ‘mueble’ de nuestra casa, se ubican hasta cinco pantallas digitales, que constituyen los auténticos elementos protagonistas del interior. En las esquinas tenemos las pantallas de los retrovisores. Y es que no; en este concepto no tenemos retrovisores comunes, sino unas pantallas que harán su función.

Detrás del volante, una pantalla de 8 pulgadas que hace de instrumentación. Y en el centro, dos pantallas de 12,3 pulgadas para el sistema multimedia, una para el conductor y otra exclusiva para el acompañante. Es ahí donde se halla una sexta pantalla que es el retrovisor interior que proyecta la imagen de una cámara situada en la luneta. Por si esto fuera poco, mantiene un sistema multimedia de lo más moderno que permite controlar el navegador, el equipo de audio, el teléfono, configurar las distintas ayudas a la conducción, consultar el estado de las baterías y usar aplicaciones del móvil. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto y se puede gestionar también a través de órdenes vocales, respondiendo a la orden ‘Ok, Honda’.

Equipamiento

Como decimos, el interior es el aspecto que más llama la atención y que más hace ganar a todos los interesados. Y no es para menos. Su tecnológico espacio es impresionante a todos los niveles. Pero, además, es posible sumar a todo ello algunos niveles de equipamiento más.

Allí se ven tres, incluido el básico que presenta las mencionadas pantallas interiores: dos para ilustrar las imágenes que recogen las cámaras exteriores que actúan a modo de retrovisores. Dos para el sistema multimedia, uno para el conductor y otro para el copiloto. Y una última pantalla para el cuadro de instrumentos.

Multimedia

Luego vienen los dos niveles que lo completan, Base y Advance, que no implican excesivos cambios a nivel de equipamiento salvo por el aparcamiento asistido y el volante calefactable. Ambos acabados traen consigo un equipamiento muy parejo y completo. Entre la lista cabe destacar no solo la presentación digital del salpicadero, también multitud de funciones como el navegador, el techo solar, conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, cámara de 360º, faros de LED, sistemas remotos, WiFi a bordo, y por supuesto una larga lista de elementos de seguridad activa y asistentes a la conducción que garantizan una gran seguridad para ocupantes y peatones.

Extras

Más allá de los niveles de equipamiento que podemos ver, a este coche de la casa de Tokio también podemos incluirle algunos extras más que sorprendentes. Un caso concreto tiene que ver con el sistema conducción de un solo pedal que Honda ha querido incorporar. Este es el que permite acelerar y frenar usando solo el acelerador.

Así, cuando se pisa dicho pedal, el coche avanza con normalidad; mientras que cuando se levanta el pie, se produce una frenada regenerativa automática que aminora la velocidad del vehículo, en este caso, de tracción trasera. La configuración en modo Sport ofrece una respuesta más rápida de la aceleración. Es un tipo de agregado que se le puede sumar al resto de equipamientos o, directamente, prescindir de él.

Mantenimiento

Pasando a lo que tiene que ver con las formas de mantenimiento, este ‘e’ eléctrico no solo ahorra dinero en combustible: los costes de mantenimiento se reducen hasta un 35% en comparación con los de un coche con motor de combustión. Porque es cierto que la tecnología que equipan es muy sofisticada.

Mantenimiento

De este modo, como recalca la marca, este tipo de coches tienen alrededor de un 60% menos piezas que un coche convencional, por lo que hay menos elementos sometidos a desgaste y tienen un mantenimiento más económico. Por ejemplo, los frenos se desgastan menos gracias a tecnologías como la frenada regenerativa.

En el caso de la de Honda, esta establece los criterios de revisión por cada 10.000 kms recorridos. Basándose a lo que establece, debemos revisar los siguientes puntos:

  • Neumáticos (especial atención al alineado, rotación y desgaste)
  • Pastillas de freno.
  • Revisión de los niveles.
  • Cambio de filtros.

Garantías

Para el caso de las garantías, Honda mantiene con él varios apartados. En primer lugar, y aunque por ley es de dos años, los de Tokio cuentan para que tengamos con él hasta tres años. Durante este periodo, la marca nos establece una reparación o sustitución en caso de avería derivada de un defecto de fábrica.

Con ella tendremos un completo servicio de intervenciones básicas gratuitas que incluyen la reparación o sustitución de piezas defectuosas, así como la mano de obra y el suministro que se necesite desde la fecha de entrega. Esta, también, protege tu vehículo frente a defectos de relacionados con la pintura (vigencia de 36 meses).

También se cuenta con otras garantías para la carrocería en el caso de perforación por óxido del interior hacia el exterior. Así, repararán o sustituirán cualquier pieza perforada por óxido durante 12 años desde la fecha de entrega del vehículo.

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