La fibra óptica de Google no despega. ¿Retrasará su plan para desplegarla en Europa?

Las conexiones ultrarrápidas que ofrece Google han cosechado un éxito de lo más discreto. Su aceptación entre los usuarios está muy lejos de lo que esperaba la compañía en su proyecto inicial en Kansas, lo que podría retrasar sus planes para desplegar esta red en Europa.

A finales del pasado mes de julio Google detallaba todas las características de su proyecto Google Fiber en la ciudad estadounidense de Kansas. El buscador daba otro de sus saltos en el mercado tecnológico para pasar a ser operador de banda ancha gracias a una red de fibra óptica en dicha localidad. Su objetivo pasaba por cubrir la mayoría de sus zonas y ofrecer a sus vecinos unas conexiones que fuesen la envidia en el país norteamericano.

Su propuesta pasa por ofrecer una conexión de 5 Mbps / 1 Mbps gratis durante 7 años siempre que el usuario pague la instalación de la red en su domicilio que asciende a 300 dólares (alrededor de 240 euros). La otra oferta pasa por contratar una conexión de 1 Gbps simétrico, una velocidad realmente impresionante, por 70 dólares al mes. Sin embargo, ni una ni otra propuesta ha conseguido convencer a los usuarios de la ciudad vistos los resultados en los primeros meses en el mercado.

Las primeras cifras oficiales señalan que en los dos primeros meses a disposición de los usuarios solo 21.000 usuarios han pagado la cuota inicial de 10 dólares previa a la instalación en su domicilio. Esto supone un porcentaje inferior al 10% de la población de Kansas, lo que confirma lo discreto de su éxito. Las instituciones públicas son las más interesadas en conectarse a la red de Google, pero desde la compañía temen que incluso esto no sea suficiente para que el proyecto sea rentable. El índice de contratación tendría que rondar entre el 20 y el 30% para que así fuese según afirman algunos analistas.

Para entender esta escasa aceptación podemos acudir tanto al precio como a la velocidad real que ofrece Google Fiber. Por un lado, la inversión inicial de 300 dólares resulta muy cara para muchos hogares a pesar de que se ofrezca el servicio gratis durante años. Por otro, también son muchos a los que les parece excesivo pagar 70 dólares mensuales. No en vano, en la actualidad apenas existen servicios en la Red que demanden 1 Gbps de velocidad, por lo que pueden conformarse con conexiones inferiores y más baratas.

Una posible consecuencia de la baja demanda de su servicio de banda ancha podría ser el frenazo en seco para Google a la hora de exportar su red a otras ciudades de dentro de Estados Unidos o Europa. Hace un año se especuló con la posibilidad de que la compañía desplegase una red de banda ancha ultrarrápida en nuestro continente, aunque vistos los resultados parece poco probable que esto sucediese a corto y medio plazo.