El presidente de la Academia de Cine niega que Internet sea el camino para salvar el cine español

El cine español no vive el mejor momento de su historia y no parece dispuesto a apoyarse en las nuevas posibilidades que ofrece Internet. El presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, ha vuelto a exhibir su cerrada postura respecto a la Red y considera que ni siquiera es un "complemento al enorme esfuerzo económico que supone producir cine".

La Gala de los Premios Goya se celebró un año más ante una enorme expectación a la que se añadió un exhaustivo control policial para evitar actos de protesta de Anonymous durante el evento. El motivo de la tirria que este colectivo de internautas tiene hacia la Academia de Cine de nuestro país es su postura con la libertad en Internet y las descargas, a las que su presidente ha demonizado en repetidas ocasiones, muy al contrario de lo sucedido con su predecesor, Alex de la Iglesia.

Mientras el expresidente de la Academia abandonó su cargo un año atrás por la falta de diálogo para la creación de la polémica Ley Sinde, su sucesor tiene una visión opuesta de Internet. De la Iglesia abandonó su cargo con un coherente discurso el la ceremonia de entrega de los premios en la que se hizo un llamamiento al diálogo y a tener en cuenta que la Red sería el camino de la salvación del cine español. González Macho, en cambio, hizo una declaración totalmente contraria a estas palabras y que ya ha servido para levantar a internautas e incluso una organización de consumidores como FACUA en protesta por este retrógrado discurso.

"Internet no es una alternativa ni sustituto, ni tan siquiera un complemento al enorme esfuerzo económico que supone producir cine", aseguró el actual presidente. "La industria del cine no se puede permitir un salto en el vacío. Todos conocemos la complejidad de nuestro trabajo, tan difícil como, inestable y cualquier giro imprudente puede llevarnos a una catástrofe", advirtió González Macho, quien quiso subrayar que "nuestros recursos no nos los proporcionan los internautas". "Hoy por hoy, prácticamente la totalidad de la economía del cine, los recursos que hacen posible la producción cinematográfica, no proceden de Internet, proceden esencialmente de las salas cinematográficas, de la televisión, del DVD y de otras formas de comercialización", sentenció.

Aunque no le falta razón en que la actualidad el beneficio que saca nuestro cine a Internet es prácticamente nulo, hay que lamentar la falta de interés por parte del sector para hacerlo. Su discurso refrenda la postura inmovilista y la falta de disposición para atajar de una forma inmediata un problema evidente generado por un modelo de negocio obsoleto y que no ha evolucionado a la par que han llegado nuevos medios y realidades con la llegada de Internet.

Es preocupante la falta de perspectiva en un sector tan importante que ve cómo en ocasiones se ve obligado a apoyarse en subvenciones en lugar de reinventarse. ¿A qué espera el cine español para aprovechar las posibilidades que ofrece Internet? Nadie dijo que la Red fuese a sustituir a las salas de cine ni que los actuales recursos que genera la industria estuviesen generados por los internautas. Sin embargo, así será en un futuro pero González Macho quizá siga con su particular venda en los ojos que le impedirá verlo.