Viber sigue sumando abonados y se convierte en una seria amenaza para los operadores

Uno de los principales rivales de Skype en el mercado de los servicios de VoIP sigue creciendo de manera preocupante para la ahora compañía de Microsoft y para los operadores telefónicos. Viber acaba de confirmar que su número de abonados ha superado los 50 millones

La expansión de Viber sigue sorprendiendo a propios y extraños. Tras solo catorce meses de vida su ritmo de crecimiento es prácticamente el doble al que tuvo Skype y solo cada día reciben 200.000 nuevas altas. Las claves de este servicio parecen ser su apuesta por la seguridad y la multiplataforma, una interfaz amigable y un servicio 100% gratuito. Gracias a estos pilares, la compañía ha ido sumando adeptos sin pausa en un mercado muy complicado en el que los gigantes del sector no suelen dejar oportunidad a nuevos aspirantes para ocupar el más mínimo sector del mercado.

En este momento Viber ha conseguido el respeto de sus rivales y una gran expectación, pero el daño que puede infringir la expansión de este servicio puede ir mucho más allá. Los operadores telefónicos no verán con buenos ojos el ascenso de un nuevo "gigante" dispuesto a seguir drenando unos ingresos en llamadas y especialmente en SMS que siguen en claro descenso.

Si hace unos días conocíamos los detalles de Joyn, la plataforma creada por MoviStar, Vodafone y Orange para combatir a WhatsApp, seguramente los ejecutivos de estas mismas empresas estarán siguiendo también con preocupación las evoluciones de Viber. Según la CMT, sólo debido a la caída de los SMS navideños las compañías telefónicas dejaron de percibir unos 100 millones de euros el último trimestre del año pasado.

Una de las principales bazas de los operadores para intentar convencer a sus usuarios de utilizar su nueva plataforma será la seguridad, aprovechándose de los problemas que ha tenido WhatsApp a ese respecto últimamente. Veremos si el discurso es válido también para combatir nuevas amenazas como la de Viber. Sea como fuere, está claro que los frentes para los operadores se están multiplicando y su situación es cada vez más complicada.