Apple vuelve a demandar a Samsung por las patentes del Galaxy S II y Galaxy Tab 10.1

Nuevo episodio en la guerra de patentes entre Apple y Samsung. Cuando parecía que las disputas entre ambas compañías habían llegado a su fin, el fabricante estadounidense ha vuelto a presentar una demanda contra la firma asiática por sus dispositivos Galaxy S II y Galaxy Tab 10.1 en Alemania.

Los terminales de Samsung están de nuevo en el punto de mira de Apple, al menos en el país centroeuropeo. Si el pasado año la compañía de la manzana mordida consiguió el bloqueo temporal de un modelo de tableta de la firma asiática en Alemania por presunta infracción de patentes, en esta ocasión busca hacer lo propio con el Samsung Galaxy S II y la tableta Samsung Galaxy Tab 10.1 como principales objetivos.

Recordemos que Samsung lidera el mercado de los teléfonos móviles gracias a su gran variedad de terminales para todas las gamas, mientras que Apple hace lo propio en el sector de las tabletas con su flamante iPad con una gran distancia sobre la firma coreana. De este modo, la batalla tiene como claro objetivo reducir las distancias en un sector y aumentarlas en el otro.

En opinión del fabricante norteamericano, Samsung infringe varias de sus patentes de diseño de sus iPhone y iPad con sus dispositivos y por ello busca que su gran rival no pueda comercializar los dispositivos. Entre las tabletas señaladas se encuentra la Galaxy Tab 10.1N, la cual tuvo que modificar Samsung en su momento para poder comercializarla en Alemania tras la resolución del tribunal de Dusseldorf. Para Apple no son suficientes las modificaciones introducidas por los asiáticos y busca un nuevo bloqueo.

Como leemos en Movilzona.es, desde Samsung intentan defenderse y piden al juez encargado del caso que saque a la luz los documentos y toda la información en relación a la asociación de Apple con Qualcomm. La compañía asiática también denunció a Apple por la utilización de tecnología patentada relacionada con la conectividad inalámbrica de sus dispositivos móviles. Apple, sin embargo, señala que la licencia de Qualcomm, fabricante que proporciona componentes a sus terminales, hace que no se vulnere en ningún momento la propiedad intelectual de los coreanos.

En definitiva, un episodio que vuelve a repetirse en una guerra que por el momento no ha dejado "heridos graves". Los usuarios serían los daños colaterales de este enfrentamiento al no poder adquirir dispositivos determinados en caso de bloqueo, pero por ahora está por ver si algún tribunal se atreve a impedir la comercialización de determinados dispositivos.