La industria admite que borra archivos en descarga directa de forma indiscriminada

La industria admite que borra archivos en descarga directa de forma indiscriminada

Javier Sanz

Las grandes compañías de la industria cinematográfica empiezan a reconocer sus errores. En esta ocasión conocemos que Warner Bros ha admitido la emisión de peticiones al servicio de descarga directa Hotfile para que borre archivos de los que ni siquiera tenía sus derechos.

El portal Torrentfreak.com se hace eco de la última pifia de una gran compañía relacionada con la llamada industria cultural. El gigante Warner Bros ha admitido que en sus múltiples peticiones para la eliminación de archivos alojados en Hotfile por vulnerar los derechos de autor, iban incluidas peticiones de archivos que desconocía. Incluso en el caso de alguno de ellos se trataba de software libre, lo que añade más gravedad al asunto.

Este hecho ya fue denunciado por Hotfile el pasado mes de agosto, pero para entender el caso nos tenemos que remontar a comienzos de este año. Por entonces varias compañías de la industria cinematográfica decidían demandar al servicio de descarga directa por alojar archivos que vulneraban sus derechos de autor. La concesión de la plataforma fue en forma de herramienta a estas compañías para que eliminasen de forma directa los archivos que considerasen infractores.

Sin embargo, hace unos meses Hotfile constató que Warner Bros realizaba un borrado indiscriminado de archivos en sus servidores. "Warner Brothers ha abusado de esta herramienta mediante la presentación de miles de solicitudes de borrado de archivos que no poseía", reclamaba Hotfile en su demanda. La plataforma aseguró que estas peticiones de borrado habían sido generadas por "rastreadores automáticos sin supervisión humana adecuada".

La compañía ahora no sólo ha reconocido este hecho sino que, además, no había ni siquiera descargado los archivos para comprobar sus contenidos, amparándose en "el volumen y el ritmo de infracciones en Hotfile". De este modo, comprobamos la clara a estrategia por parte de la industria: primero disparar y luego preguntar, obviando toda presunción de inocencia.