Voces de la industria del videojuego reconocen el bien que les hace la piratería

El sector de los videojuegos ha sido en los últimos años uno de los que más han criticado el supuesto daño que les hace la llamada "piratería". Sin embargo, su discurso no es unitario y hay voces que reconocen el bien que les produce la descarga de juegos por Internet.

"La piratería puede ayudar a posicionar un producto en el mercado. Nadie va a poder terminar jamás con la piratería, pero la industria puede darle la vuelta a este tema y ponerla de su lado". Son palabras de John Goodale, manager general de Unity Technologies, compañía relacionada con el desarrollo de videojuegos, que se sale de la línea marcada en el discurso de este sector.

Las declaraciones de Goodale destacan por su realismo a la hora de encarar los nuevos retos de la industria. "Yo nunca había oído hablar de Excel, y menos aún pensé que pudiera derrotar a Lotus 123, hasta que llegó a mis manos una copia ilegal de Excel y me enamoré de esa aplicación, pasando posteriormente a comprarla", explicó el directivo. De este modo, se posiciona junto a aquellos que consideran Internet como un vehículo que da a conocer los productos de la industria a nuevos usuarios que son potenciales compradores de próximas versiones de estos productos.

Los datos avalan esta teoría. En el presente 2011 se calcula que la industria del videojuego facturará en todo el mundo 52.000 millones de euros y que esta cifra seguirá creciendo hasta rondar los 70.000 millones de euros en 2015. Todo ello, conviviendo con las redes de intercambio de archivos, las descargas directas y los hackeos de todas las plataformas que permiten jugar a copias de juegos en los distintos equipos, desde Nintendo DS a PlayStation 3.

Conocidos títulos como StarCraft II o Call of Duty: Black Ops triunfaron el pasado año en ventas a pesar de que circulaban días antes de su lanzamiento en redes como BitTorrent. Esto indica que la disponibilidad para pagar por parte de los usuarios existe incluso a pesar de los elevados precios de algunos títulos siempre que estos tengan cierta calidad. Los videojuegos a precios asequibles como los que aparecen con cada vez mayor asiduidad en redes como Steam también son un ejemplo de la importancia del precio de los productos sin que por ello dejen de ser rentables.

Entender la Red como forma de distribuir ciertos contenidos de forma gratuita para atraer nuevos compradores parece una estrategia lógica y razonada para incrementar las ventas de estos productos. Sin embargo, desde el sector se continúan lanzando mensajes que llaman a leyes más restrictivas con las descargas en Internet escudándose en una supuesta destrucción de empleos. Esperemos que las voces que de momento son excepcionales sean escuchadas por sus compañeros de la industria, puesto que marcan el camino que ha de seguir el sector si quiere rentabilizar al 100% las posibilidades de la Red sin denostar a sus futuros compradores.