Movistar frenará su inversión en fibra si es obligada a revender sus 50 megas

Los operadores alternativos quieren que la Comisión de Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) obligue a Movistar a compartir sus ofertas de fibra por encima de los 30 megas. Un cambio en la regulación de la fibra podría limitar la inversión en redes ultrarrápidas por parte del ex monopolio.

Desde el 2008, la CMT ha modificado en varias ocasiones la regulación de la fibra con el objetivo de incentivar la inversión en redes de nueva generación. El primer cambio y más importante fue la eliminación de la regulación por zonas. El regulador diferenciaba las regiones que eran rentables y en ellas obligaba al ex monopolio a compartir sus ofertas de fibra. En las zonas no competitivas la operadora no tenía obligaciones regulatorias.

Otro de los cambios importantes fue la obligación impuesta a Movistar de compartir sus infraestructuras de obra civil con sus competidores. Las canalizaciones y el cableado desplegado en los años 90 están a disposición de los operadores alternativos para tender sus redes de fibra óptica hasta el hogar.

30 megas como límite

Movistar ha acelerado su inversión en fibra desde que no tiene obligación de compartir con sus rivales las ofertas superiores a 30 megas. La CMT consideró que era necesario que Movistar tuviera cierta libertad regulatoria para incentivar la inversión en fibra, sin embargo desde Bruselas miran con recelo esta decisión.

En las últimas jornadas sobre telecomunicaciones celebradas en Santander, los operadores alternativos han aprovechado para solicitar de nuevo a la CMT una oferta mayorista por encima de los 30 megas. El regulador prepara cambios de cara al año que viene y el límite de los 30 megas está encima de la mesa ¿Accederá el regulador a las peticiones de Jazztel, Orange y Vodafone?.

Freno a la inversión

La operadora ha sido muy explícita, "si se regala la fibra óptica, se cae el plan de inversiones de Telefónica". El ex monopolio no está dispuesto a invertir miles de millones de euros en fibra para que sus competidores accedan después a ofertas mayoristas que estrechen los márgenes. La pelota está en el tejado de la CMT que tiene una difícil decisión que afectará al futuro de las telecomunicaciones en España.