Apple insiste en su idea de lanzar su propia tarjeta SIM más pequeña

Nuevas informaciones sobre el lanzamiento por parte de Apple de su propia tarjeta SIM para teléfonos móviles. La compañía no sólo estaría trabajando para crear una nueva tarjeta de proporciones más reducidas sino que su intención es que sea reconocida en un futuro como un estándar.

Después de meses sin conocer novedades sobre el proyecto de Apple de lanzar una reducida tarjeta SIM que se incorporaría a sus terminales iPhone y iPad, El País se hace eco de una directiva que habría llegado a Orange y que confirma las intenciones de Apple. Sin embargo, el proyecto habría dado un giro, ya que en un principio los operadores criticaron la medida de la compañía estadounidense porque podría perjudicarles al ser concebido como un intento de restarles protagonismo en el sector de la telefonía móvil.

Anne Bouverot, vicepresidenta de dispositivos móviles de Orange, confirmó el proyecto nacido en Cupertino en colaboración con la empresa especializada Gemalto. "Estamos satisfechos de ver que Apple ha sometido una nueva norma a ETSI (Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones) sobre una tarjeta SIM más pequeña que aquellas que van en los iPhone y los iPad", explicó. "Ello demuestra que la compañía está dispuesta a trabajar con las operadoras y los organismos de estandarización", afirmó Bouverot.

Para el lanzamiento y estandarización de la nueva tarjeta SIM será fundamental el grado de unanimidad que alcancen los operadores. El proceso podría ser breve si se muestran de acuerdo con el proyecto pero podría prolongarse durante un año si discrepan de la propuesta de Apple.

Varias informaciones apuntaron a finales del pasado 2010 que la intención de Apple iba más allá del lanzamiento de una nueva tarjeta SIM. La idea que señalaban era que la compañía de la manzana mordida daría el salto total al sector de la telefonía móvil y se convertiría en operador móvil virtual (OMV) en los países donde distribuyese el iPhone, lo que le permitiría acaparar tanto el negocio de venta de sus terminales como de llamadas y conexiones de banda ancha que se realizaban desde los mismos.

La reacción de los operadores más importantes fue oponerse a esta idea y llegaron a amenazar con dejar de subvencionar el iPhone 4 para sus usuarios con la consiguiente pérdida de beneficios para Apple. La compañía parece haber entendido el mensaje lanzado por las compañías y ha optado por una solución menos beligerante como demuestran las palabras lanzadas desde Orange.