Nintendo insiste en perseguir a un vendedor de cartuchos flash para DS y pide 23 años de cárcel

Nintendo continúa la persecución a aquellos vendedores de cartuchos flash que permiten la ejecución de copias de juegos en la Nintendo DS. En esta ocasión volvemos a referirnos al caso de un comerciante de Avilés para el que solicitan 23 años de cárcel por vender este tipo de dispositivos.

El País recoge el caso de Alejandro Fernández, propietario de la tienda Alechip Soluciones Informáticas, y que se ha visto denunciado por Nintendo por vender cartuchos flash en la tienda. El pasado año ya nos hicimos eco de este caso, pero la próxima semana será cuando tenga lugar el juicio. La compañía pide una indemnización de 840.000 euros ya que ha estimado que cada cartucho de este tipo vendido suponía uno total de 600 euros que la compañía habría dejado de percibir en juegos. En total, Fernández habría vendido alrededor de 1.400 cartuchos.

Fernández explica el conflicto. En 2008 el gigante japonés empezó a bloquear en la aduana los cartuchos que el asturiano importaba desde China. "En ese momento te llaman y te dicen que, o destruyes la mercancía o te demandan. Las primeras veces pagué, pero luego me rebelé y en ese momento comenzaron a lloverme demandas hasta que entraron por la vía penal", explicó el denunciado.

Hasta ahora, el proceso legal ha costado cerca de 40.000 euros al afectado entre abogados y bloqueo de mercancía, para el que el fiscal ha solicitado una pena de 3 años y 2 meses de cárcel por infringir la propiedad intelectual con sus productos. Fernández se defiende y argumenta que estos dispositivos no están diseñados específicamente para "piratear" la consola portátil de Nintendo. "Las consolas vienen capadas y esos productos permiten ejecutar otras aplicaciones, dentro del cartucho puedes meter cualquier aplicación informática", explica.

El caso más comentado en nuestro país entre el gigante nipón y algún comerciante es el de la tienda balear Infocoste S´escorxador. En un primer momento, la compañía pedía 120.000 euros por el mismo delito contra la propiedad intelectual. La presión ejercida por la empresa japonesa hizo que los propietarios de la tienda aceptasen la sentencia de conformidad que ascendía a 6 meses de cárcel (no entraron en prisión finalmente), 600 euros en concepto de multa y 4.000 como indemnización.

Desde Nintendo se sostiene que nuestro país "es el más afectado por la piratería" y que "no se valora la propiedad intelectual". En otros países la compañía ya ha actuado prohibiendo la distribución de este tipo de dispositivos. En junio del pasado año Holanda y Reino Unido prohibieron la distribución en sus tiendas de este tipo de cartuchos.