Internet Explorer 9 sigue los pasos de Firefox y evitará el rastreo del historial los usuarios

Microsoft está dispuesta a dar un gran salto de calidad con la versión definitiva de Internet Explorer. Aparte de las mejoras añadidas y las buenas críticas recibidas en su primera beta, la compañía implementará un nuevo sistema para evitar el rastreo de la navegación de los usuarios, mejora muy necesaria para potenciar la protección de la privacidad.

Hace apenas una semana conocíamos que Mozilla Firefox se vería actualizado a corto plazo con un mecanismo que protegería a los usuarios del rastreo que algunas compañías hacen de sus datos e historiales de navegación. Ahora es Microsoft quien tiene intención de subirse a este carro que avanza en el buen camino: el de la protección a la privacidad de los internautas.

Según podemos leer en el blog de Internet Explorer en información que conocemos a través de ReadWriteWeb.es, los desarrolladores están poniendo a punto "Tracking Protection". Se trata de un nuevo sistema que incoporarían a Internet Explorer 9 y que permitiría que el usuario identificase y bloquease algunas herramientas de seguimiento, así como la posibilidad de crear listas en las que se incluirían las webs que presuntamente estarían rastreando su actividad en Internet.

Presiones de la industria publicitaria

La iniciativa no puede recibirse sino con los brazos abiertos, y es que el tema de la seguridad y la privacidad siempre han sido puntos flacos en las distintas versiones de Internet Explorer. Este mismo año conocíamos que Microsoft había podido incluir un sistema similar al que ahora se ha anunciado en su IE8, pero finalmente acabó por descartarlo para no perjudicar los intereses de los anunciantes. El cambio de parecer se ha producido en unos meses, a buen seguro por las críticas de los usuarios, que ven cómo su información es recogida sin permiso por grandes corporaciones.

Parece que Internet Explorer 9 se podría convertir en un acierto que haría que la compañía refuerce su liderato en el sector de los navegadores web, donde otras alternativas como Mozilla Firefox o Google Chrome le habían recortado distancias a pasos agigantados. Falta por ver la respuesta de la industria publicitaria, que ya obstaculizó en una ocasión una medida similar y no sería de extrañar que volviese a intentarlo, aunque en esta ocasión Microsoft parece decidida.