La Unión Europea adopta la declaración contra el ACTA

La Unión Europea adopta la declaración contra el ACTA

Redacción

El ACTA (Acuerdo Comercial Antifalsificación) no será bienvenido en Europa en su actual forma. Así se desprende de la declaración adoptada por el Parlamento europeo, que con las firmas de 369 eurodiputados ha alcanzado la mayoría suficiente en la cámara. Esta se posiciona en contra de las medidas más polémicas de este tratado que se negocia en secreto.

La declaración 12/2010 pide la protección de la neutralidad de los proveedores de Internet, que se apliquen las legislaciones subsidiarias de los estados y que los citados proveedores no sean considerados responsables de los datos que terceros transmiten o albergan en sus servicios. Este era uno de los aspectos más polémicos de este tratado internacional del que se conocían datos a través de borradores filtrados ya que las negociaciones se mantienen en secreto.

Además, la declaración adoptada critica que el tratado "no debe imponer restricciones a las garantías procesales debidas ni debilitar derechos fundamentales como la libertad de expresión o el derecho a la intimidad". También destaca el peligro de introducir medidas penales en ámbitos que ya están regulados en los códigos civiles, otro de los aspectos que más críticas ha levantado en la Red ya que incluso se relacionó el intercambio de archivos con sanciones penales al considerarlo actividad de comercialización.

Desde la Red las reacciones de las distintas asociaciones por la protección de los derechos de los internautas no se han hecho esperar. Jéremie Zimmermann, portavoz de Quadrature du Net, dio las gracias a todos los ciudadanos por este "esfuerzo fantástico y gran resultado". Por su parte, François Castex, eurodiputado francés y uno de los más críticos con el tratado ha señalado que es "una gran victoria para aquellos que defienden los derechos fundamentales de los ciudadanos y la neutralidad de los intermediarios técnicos".

El siguiente paso es que el presidente del Parlamento oficialice la adopción de esta declaración que carece de incidencia jurídica pero que lanza un mensaje político muy claro sobre la posición que la Unión Europea debe adoptar ante el tratado. El ACTA se firmará de forma oficial a finales de este mes y será en las últimas semanas de este año cuando se debata su implantación en Europa. De momento, a no ser que no se tenga en cuenta esta declaración 12/2010, sería previsible el rechazo por parte de la comunidad política europea a este texto.