¿Podría acabar Microsoft como Nokia, Blackberry o Motorola?

¿Podría acabar Microsoft como Nokia, Blackberry o Motorola?

Redacción

Los últimos movimientos realizados por Microsoft en el mercado tecnológico han generado cierta incertidumbre en el sector y no faltan voces que apuntan a que la compañía aún liderada por Steve Ballmer podría pasar a un segundo plano al igual que hicieron otros gigantes como Nokia, Blackberry o Motorola.

Hace unos años pensar en el ocaso de Microsoft parecía una posibilidad remota. Incluso a día de hoy parece poco probable, pero a diferencia de tiempo atrás, es una opción que se empieza a plantear después de una estrategia poco acertada en los último años. Steve Ballmer, que pronto dejará su puesto de consejero delegado, no ha sabido acertar con sus decisiones más importantes tal y como vimos recientemente, lo que augura un futuro un tanto incierto a la compañía.

No, no hablamos de la desaparición del gigante ni su hundimiento o quiebra. En cambio, de ser una de las firmas líderes en tecnología podría pasar a medio plazo a un segundo plano por primera vez en décadas, situándose en la línea de otras firmas que en su momento tuvieron una imagen y potencial enormes. Nokia, Blackberry o Motorola son algunas de éstas. El fabricante escandinavo, precisamente absorbido por los de Redmond hace poco, pasó de tener un valor bursátil de más de 200.000 millones de euros hace 13 años a reducirlo a 3.790 millones, una cifra que habla por sí misma.

En el caso de Motorola, otrora figura importante del sector móvil, vimos cómo hace dos años esta división era adquirida por Google, mientras que Blackberry, que dominó en el terreno empresarial, busca comprador tras importantes errores en su estrategia. La situación de éstas evidencia cómo este mercado es uno de los más proclives al nacimiento de nuevas estrellas que arrasan de forma fulgurante, como la propia Google o la hoy todopoderosa Apple.

En el mercado móvil Microsoft ha perdido la partida con claridad frente a estas compañías. Su última apuesta en este segmento, Windows Phone, avanza a un ritmo demasiado lento frente a Android y los iPhone. A ello hay que unir el resbalón que ha supuesto su entrada en el sector de las tabletas con Surface, un equipo con demanda nula. No obstante, Microsoft no desiste en ambos campos como demuestra la compra de Nokia y el reciente anuncio de Surface 2. En cuestión de pocos meses veremos los resultados de dichas apuestas.

Windows 8 y la pérdida de presencia en Internet

Pero el del móvil no es el único mercado donde los de Redmond han fallado últimamente. Windows 8, su último sistema operativo, ha recibido más críticas negativas que positivas y no acaba de convencer a muchos usuarios. Igualmente, a nivel de servicios en Internet se ha visto superado como evidencia que Gmail sea el servicio de correo electrónico más utilizado después de adelantar a Hotmail (hoy Outlook). Otra plataforma de Google como es Chrome también se ha puesto por delante en el mercado de los navegadores, donde Internet Explorer pierde usuarios a un ritmo constante. Asimismo, su buscador Bing sigue sin hacer sombra al de la firma de Mountain View.

Por si fuera poco, la batalla en otro sector clave como es el de las videoconsolas no pinta tan bien como cabría esperar. Las polémicas decisiones tomadas con Xbox One y su precio han inclinado la balanza de previsiones de venta a favor de su rival, PlayStation 4. Varios analistas ven a su consola por detrás de la de Sony a todos los niveles, incluso el gráfico, lo que podría suponer un tropiezo que la compañía no se puede permitir con una apuesta de estas dimensiones.

Así pues, el panorama del gigante estadounidense no acaba de verse del todo claro. Superado en varios campos por sus rivales, Microsoft podría acabar fuera de la primera línea de la tecnología en unos años si no encauza su rumbo. ¿Podrá el sustituto de Steve Ballmer evitar esta posibilidad?