El FBI reconoce que utilizó malware en servidores que garantizan el anonimato

El FBI reconoce que utilizó malware en servidores que garantizan el anonimato

Redacción

La privacidad en la Red o más bien la falta de ella sigue dando que hablar. Su control por parte de las autoridades como el FBI no solo se demostró con el programa PRISM, sino que ha continuado con distintas acciones como las que ahora admiten haber realizado las autoridades federales estadounidenses.

El pasado mes de julio los servidores Freedom Hosting de Tor, conocidos por su especial cuidad para la garantía del anonimato en Internet, detectaron un tipo de malware que había sido alojado en ellos para identificar usuarios que visitan los sitios que albergan. Meses después se han confirmado las sospechas que apuntaban al FBI como responsable de esta acción para controlar la información de forma secreta.

Las autoridades federales argumentan que tras Freedom Hosting se hallaba una red internacional de pornografía infantil. Incluso han llegado a afirmar que el servicio ofrecido por el proyecto Tor era uno de los mayores "facilitadores" de este material "a nivel mundial". El FBI asegura que 550 de sus servidores distribuidos por toda Europa albergaban este tipo de contenido ilegal y a su vez sospechan que incluso se utilizaron para realizar operaciones de blanqueo de dinero.

Desde que se intervino los servidores en julio, Eric Eoin Marques, a quien se acusa de ser responsable de los mismos, se encuentra detenido en Irlanda y la pasada semana se rechazó la libertad bajo fianza para evitar ser extraditado a Estados Unidos. Eoin aseguró que no estaba al mando de Freedom Hosting, aunque reconoció haber ganado dinero con estos servidores.

En cualquier caso, lo llamativo de la información pasa por la facilidad que tiene el FBI para acceder a servicios que teóricamente garantizan el anonimato de quienes lo utilizan. Los agentes reconocieron que habían utilizado malware con el código Magneto que les permitía descifrar los identificadores que daban acceso a la información que circulaba en Freedom Hosting, lo cual hace plantearnos hasta qué punto es posible que servicios similares puedan garantizar la privacidad sin que las autoridades federales hayan colado algún tipo de malware para rastrear a usuarios o responsables de páginas web.