Ubuntu Edge, las claves de su fracaso tras lograr una recaudación récord

Ubuntu Edge, las claves de su fracaso tras lograr una recaudación récord

Claudio Valero

Ubuntu Edge puede haberse convertido en uno de los mayores fracasos de los últimos tiempos. El terminal móvil de Canonical planeaba recaudar nada más y nada menos que 32 millones de dólares, de los que finalmente “solo” pudo recaudar 12,8 millones de dólares. Entrecomillamos la palabra solo debido a que se ha convertido en el récord absoluto del crowdfunding, tanto en Indiegogo como en Kickstarter. Analizaremos las claves de su fracaso tras lograr una recaudación récord.

El titánico esfuerzo del Ubuntu Edge para conseguir financiación se ha quedado a 20 millones de conseguir su objetivo. Recordemos que Canonical aposto por lanzar un terminal con Ubuntu bajo el modelo del crowdfunding, que tan bien ha funcionado para muchos dispositivos, como Ouya o Pebble Watch. El caso es que el ambicioso proyecto Ubuntu Edge no ha logrado lo que se proponía.

Aunque algunos piensan que pese al fracaso, Canonical ha conseguido una publicidad impagable para su sistema operativo para dispositivos móviles. La campaña ha puesto a Ubuntu móvil en el punto de mira y es posible que algunos otros fabricantes e incluso operadores de telefonía móvil quieran continuar apostando por él.

Al cierre de la campaña realizada en la plataforma Indiegogo, el Ubunuto Edge había conseguido recaudar más de 12,8 millones de dólares, batiendo varios récords del crowdfunding. 27.000 personas han mostrado su apoyo a la campaña y ha generado cerca de 200.000 interacciones en las redes sociales.

Claves del fracaso

Es realmente complicado lograr vender un terminal por 695 dólares cuando cuenta con un sistema operativo que todavía está dando sus primeros pasos. Además, no existía un producto terminado para mostrar, solo diseños y prototipos. Quizá Canonical ha pecado de precipitación y ha optado por una solución bastante arriesgada y complicada.

De cualquier forma, la notoriedad adquirida por el proyecto es una realidad y seguro que Mark Shuttleworth, fundador de Canonical, ya piensa en el siguiente paso. Y a vosotros ¿os sorprende el fracaso de Ubuntu Edge o lo veíais venir?