Green Throttle, la solución para convertir un smartphone Android en videoconsola

Los smartphones y las tablets cada vez recortan más terreno con las videoconsolas e incluso, muchas analistas opinan que acabaran por sustituirlas en un futuro no muy lejano. Una de las principales quejas de los usuarios es la ausencia de un mando físico, algo que planea solucionar Green Throttle, una plataforma completa para convertir un dispositivo Android en una consola. Y todo por algo más de 30 euros.

Desde SmartZona, nuestro portal de electrónica de consumo y lifestyle, nos avisan de la existencia de un producto, que pese a llevar tiempo en el mercado, no ha adquirido la relevancia esperada. Hablamos concretamente de Green Throttle, la solución para convertir tu smartphone Android en una videoconsola. No se trata de una videoconsola como puede ser el caso de Ouya ni tampoco es un simple mando para manejar nuestros juegos.

Green Throttle nos permite utilizar cualquier dispositivo Android como videoconsola, conectándola al televisor por HDMI o utilizando MHL y controlando los juegos con un gamepad, de diseño muy similar al de la Xbox 360. La solución consta de dos partes: por un lado, la aplicación Arena y por otro lado, el mando bautizado como Atlas.

Green Throttle

Arena hace de enlace entre el mando y los juegos, además de contener un gran catálogo de títulos compatibles y optimizados para usar con el mando. Se ha habilitado el soporte para que cualquiera pueda hacer juegos optimizados para la plataforma y de esta forma, la ayude a crecer rápidamente.

Atlas es el nombre del mando Bluetooth con el que disfrutaremos de control físico en nuestros juegos. El mando recuerda totalmente al de la Xbox 360, con dos joysticks y cuatro botones con las letras X, Y, A, B. El emparejamiento con el dispositivo Android es sumamente sencillo y no nos llevará más de unos segundos poder comenzar a jugar.

Por último, comentar el precio. 39,95 dólares para la versión con un mando y 79,95 dólares para la versión con dos mandos (al cambio, unos 30 y 60 euros respectivamente). ¿Qué os parece Green Throttle? ¿Creéis que puede ser una alternativa de futuro a las videoconsolas tradicionales?